A mediados del siglo IX una flota de más de cien barcos vikingos recorrió el
perfil de las costas de la península hasta llegar a la desembocadura del Guadalquivir,
por donde penetró en territorio de al-Andalus. Los normandos remontaron
el río hasta la isla de Qabtil (Isla Menor), donde establecieron una base de
operaciones para el saqueo de Sevilla.
Durante cuarenta días robaron, quemaron, violaron y mataron sin mostrar
clemencia. Sevilla se desangraba mientras Abd al-Rahman II organizaba una
ofensiva que fuera capaz de derrotar y expulsar de sus tierras a los más de
dos mil vikingos que las asolaban.
En estas circunstancias, el destino reúne a personas dispares en un grupo
de supervivientes que intentará mantenerse con vida en una ciudad acosada,
entregada a las ansias de botín de los temibles piratas del norte…