Sacerdote de dilatada trayectoria, Vicente Altaba (Mosqueruela,Teruel,1944) dedicó un decenio de sus primeros años «de Cruz y de Esperanza» a tareas pastorales y docentes en Miramar, diócesis de Mar del Plata, Argentina, durante la cruenta dictadura del país austral. Contrasta la fructífera relación con sus feligreses –en particular los jóvenes y los más pobres– con numerosos episodios de tensión y de riesgo en el trato con las autoridades. Medio siglo después, aunando memoria, reflexión y reconocimiento, el libro da cuenta, a veces con detalles muy precisos, de una etapa desgarradora, pero también de gozoso servicio. Apreciará el lector la amena reconstrucción de ese periodo en un relato que combina obstáculos, intrigas y presiones con las referencias doctrinales y el agradecimiento a quienes le apoyaron, tanto desde la jerarquía eclesiástica (merece capítulo propio el cardenal Pironio) como desde la comunidad de fieles, a los que Vicente ha seguido vinculado. He aquí, en suma, un testimonio de luz sobre una época tenebrosa.
Ficha técnica
Editorial: Monte Carmelo
ISBN: 9791388067358
Idioma: Castellano
Número de páginas: 188
Tiempo de lectura:
4h 25m
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 18/05/2026
Año de edición: 2026
Especificaciones del producto
Escrito por Vicente Altaba Gargallo
Vicente Altaba ha sido durante 11 años el delegado episcopal de Cáritas Española. Es licenciado en Teología por el Instituto Superior de Pastoral de Madrid. En la década de los 70 fue misionero de la Obra de Cooperación Sacerdotal Hispanoamericana de la Diócesis de Mar del Plata (Argentina), donde fue párroco de Miramar y profesor del Centro Diocesano de Estudios y de Reflexión, así como Delegado de Pastoral Juvenil. En la Diócesis de Teruel y Albarracín ha desempeñado cargos: delegado diocesano de Pastoral de la Juventud, profesor de Religión en Secundaria, secretario del Consejo Presbiterial, vicario general de la Diócesis, delegado de Apostolado Seglar, presidente de la Comisión Diocesana del Jubileo Año 2000. Fue el administrador diocesano, cuando fue trasladado el obisp Antonio Algora a la Diócesis de Ciudad Rea, hasta la llegada de José Manuel Lorca. En el marco de Caritas Internationalis, destaca su trabajo como asesor para el Sínodo sobre la Nueva Evangelización (2012) y como miembro, desde 2015, del Comité para la Identidad Católica de Cáritas. Es colaborador habitual de diversos medios de comunicación y autor de innumerables títulos de referencia sobre pastoral social, espiritualidad y voluntariado, temas de los que, entre otros, es un profundo conocedor.