Rastreando en legajos olvidados y haciéndose eco de las historias que la tradición popular había convertido en verdaderas leyendas, Alexandre Dumas fue entregando a la imprenta la reconstrucción fidedigna de todos aquellos crímenes históricos que habían llegado a ser célebres, ya fuera por lo macabro y sangriento de su ejecución, o por el horror de la propia justicia de la época, que aplicaba la tortura más inhumana para conseguir las confesiones de los condenados. El misterio, el horror, las escenas de pesadilla, la tortura, el desenfreno de las pasiones... son los elementos de los que se nutre la literatura gótica, y que Dumas recogió de la realidad para dar cumplido testimonio a sus lectores del tenebroso corazón de los hombres. De esta diversidad de «dramas judiciarios», tan del gusto de un público romántico ávido de horrores, hemos escogido cuatro casos que destacan por su truculencia e intensidad dramática: Los Cenci, La Marquesa de Brinvilliers, Urbano Grandier y Vaninka.
Ficha técnica
Traductor: Marcial Busquets
Editorial: Valdemar
ISBN: 9788477027539
Idioma: Castellano
Número de páginas: 288
Tiempo de lectura:
6h 50m
Encuadernación: Tapa dura
Fecha de lanzamiento: 01/11/2013
Año de edición: 2013
Plaza de edición: Es
Número: 7
Alto: 24.5 cm
Ancho: 17.0 cm
Especificaciones del producto
Escrito por Alexandre Dumas
Escritor de novelas, folletines y obras de teatro, Alejadro Dumas (1802-1870) fue uno de los autores más famosos de la Francia del siglo XIX, y que acabó convirtiéndose en un clásico de la literatura gracias a obras como Los tres mosqueteros (1844) o El conde de Montecristo (1845). De formación autodidacta, Dumas luchó para poder estrenar sus obras de teatro. No fue hasta que logró producir Enrique III (1830) que consiguió el suficiente éxito como para dedicarse a la escritura. Fue con sus novelas y folletines, aunque siguió escribiendo y produciendo teatro, con lo que consiguió convertirse en un auténtico fenómeno literario. Autor prolífico, se le atribuyen más de 1.200 obras, aunque muchas de ellas, al parecer, fueron escritas con supuestos colaboradores.