El ecofascismo es una apuesta en virtud de la cual algunos de los estamentos dirigentes del globo conscientes de los efectos del cambio climático, del agotamiento de las materias primas energéticas y del asentamiento de un sinfín de crisis paralelas habrían puesto manos a la tarea de preservar para una minoría selecta recursos visiblemente escasos. Y a la de marginar, en la versión más suave, y exterminar, en la más dura, a lo que se entiende que serían poblaciones sobrantes en un planeta que habría roto visiblemente sus límites. En esa perspectiva, el ecofascismo no sería un proyecto negacionista vinculado con marginales circuitos de la extrema derecha, sino que surgiría, antes bien, en el seno de los principales poderes políticos y económicos. Aunque tendría como núcleo principal a las elites occidentales, a ellas podrían sumarse otras radicadas en espacios geográficos diversos. El ecofascismo hundiría sus raíces, por lo demás, en muchas de las manifestaciones del colonialismo y el imperialismo de siempre, que en adelante tanto podrían apostar por el exterminio, ya sugerido, de quienes se estima que sobran como servirse de poblaciones enteras en un régimen de explotación que recordaría a la esclavitud de hace bien poco. En más de un sentido el ecofascismo sería, en fin, una forma de colapso.
Ficha técnica
Editorial: Los Libros de la Catarata
ISBN: 9788413525310
Idioma: Castellano
Número de páginas: 144
Tiempo de lectura:
3h 21m
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 05/09/2022
Año de edición: 2022
Plaza de edición: Es
Colección:
Mayor
Mayor
Número: 904
Alto: 22.0 cm
Ancho: 14.0 cm
Especificaciones del producto
Escrito por Carlos Taibo
Oporto despliega sus casas sobre el granito del Duero en semicírculos que desafían la gravedad. Cinco siglos de mercaderes, escritores y revolucionarios han dejado su huella en murallas medievales, iglesias barrocas de talla dorada y callejuelas donde aún resuenan los nombres de Camilo Castelo Branco y Raul Brandão. Carlos Taibo recorre los barrios obreros y las fábricas, las quintas burguesas con sus mansiones y jardines, las librerías y los cafés donde escribieron poetas y pensadores, los puentes de hierro y el faro que vigila la Foz. En ese trayecto aparece un Oporto medieval aún vivo en la Ribeira y una ciudad que se mueve entre su pasado mercantil, la presión turística y las formas de vida que sostienen su carácter.