Sinopsis de EL MAESTRO O SOBRE EL LENGUAJE Y OTROS TEXTOS
Agustín de Hipona (354-430) ha sido uno de los máximos maestros de Occidente. Situado en el momento culminante de la caída del Imperio romano, su inmensa y rica obra, escrita en el idioma universal que aquél había dejado establecido, fue el vehículo más eficaz por el que el incipiente mundo cristiano de Europa mantuvo el contacto con la cultura grecorromana. «Las Confesiones» y «La ciudad de Dios» han sido modelos siempre imitados y quizá nunca superados. «El maestro» , como el «Cratilo» de Platón, no gozó, en cambio, de la misma fortuna, y por motivos análogos. El nivel abstracto del asunto, el estilo dialéctico del discurso y la falta de una estructura externa bastan para explicar por qué sus primeras traducciones no han visto la luz hasta el siglo XX. Y, sin embargo, desde una perspectiva actual, su interés está fuera de toda duda. Pues no sólo se esboza en él una teoría de la suppositio y del metalenguaje, sino que se analizan las tres funciones del lenguaje: sintáctica, semántica y pragmática. La versión de «El maestro» que aquí brindamos al lector español pone a su disposición ciertos instrumentos que harán más fácil su comprensión: la estructura general del texto, establecida desde el punto de vista de la filosofía del lenguaje, ; los epígrafes concretos que señalan cuál es la idea principal de cada párrafo numerado; las abundantes; y el índice analítico que permite cotejar el sentido dado a un mismo término en diversos contextos.
Ficha técnica
Traductor: Atilano Dominguez
Editorial: Trotta
ISBN: 9788481646498
Idioma: Castellano
Número de páginas: 184
Tiempo de lectura:
4h 19m
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 24/11/2003
Año de edición: 2003
Plaza de edición: Madrid
Alto: 23.0 cm
Ancho: 14.5 cm
Peso: 280.0 gr
Especificaciones del producto
Escrito por San Agustín de Hipona
San Agustín, obispo de Hipona (345-430), refleja en su vida y en su obra el cambio del Mundo Antiguo a la cosmovisión cristiana. Tras su conversión al cristianismo, admirablemente descrita en sus Confesiones, fue un incansable buscador de la verdad. Amar, pensar y vivir suponían para él los tres vértices del triángulo de la existencia. San Agustín fue el abanderado de la empatía previa al conocimiento intelectual. Como maestro de vida y sabiduría aconsejó el desapego del bullicioso mundo, con sus fastos, honores y ambiciones como la vía idónea para llegar a ser personas completas. Y el amor universal como la mejor solución de conflictos y la más excelsa de las prácticas. Su notable influencia marcó, además del mundo medieval y el Renacimiento, el pensamiento de autores tan modernos y contemporáneos como Descartes, Rousseau, Kierkegaard, Wittgenstein o Hannah Arendt.