Salzbourg, c''est la beauté, l''art, la culture. C''est aussi une ville au climat pourri, peuplée de bourgeois bornés, mesquins, matérialistes, hypocrites, une ville haïe de l''auteur qui y est né, qui ne peut jamais y retourner sans se sentir à nouveau accablé par l''atmosphère qui s''en dégage, où tout être sensible se sent condamné à tous les abandons et parfois au suicide. C''est l''idée du suicide qui obsédait le collégien lorsque, dans le cagibi à chaussures de l''internat où l''avait placé son grand-père, il étudiait le violon. Internat dirigé par un nazi, selon des méthodes éprouvées, guère différentes de celles des bons catholiques qui le remplacèrent après la défaite. Entre-temps il y a eu la guerre et les bombardements avec leurs visions d''horreurs. Tels sont les thèmes principaux de ce premier volume autobiographique de Thomas Bernhard, une œuvre de premier plan écrite dans une langue admirable.
Ficha técnica
Traductor: Albert Kohn
Editorial: Gallimard
ISBN: 9782070394685
Idioma: Francés
Número de páginas: 156
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 16/08/1996
Año de edición: 1996
Plaza de edición: Paris
Colección:
Folio (Gallimard)
Folio (Gallimard)
Número: 2832
Alto: 18.0 cm
Ancho: 11.0 cm
Especificaciones del producto
Escrito por Thomas Bernhard
Thomas Bernhard es uno de los escritores austriacos más importantes de todos los tiempos. Nació en Heerlen (Países Bajos), el 9 de febrero de 1931. Toda su obra, cargada de ácida ironía, se caracteriza por su manifiesto pesimismo sobre el género humano, y su obsesión por la muerte y la autodestrucción. Se mostró muy crítico con la sociedad contemporánea, sobre todo en las obras autobiográficas que publicó a partir de 1975, a la que identifica con una época sin referencias en la que ya no se puede creer en nada. Tal crítica la centró sobre todo en su país, Austria, con el que mantuvo durante toda su vida una especial relación de amor-odio que se extendió hasta más allá de su muerte. Al fallecer, el 12 de febrero de 1989, en Gmunden (Austria) dejó expresa su última y sorprendente voluntad: prohibió durante la vigencia de sus derechos de autor (setenta años) toda representación, publicación o impresión de su obra en Austria. Sus restos reposan en Viena en una tumba sin nombre, también por deseo expreso. Entre los premios recibidos a lo largo de su carrera, cabe destacar el Nacional de Literatura austriaco, en 1967.