En un municipio situado en la banlieue de París, una adolescente de origen iraní se enfrenta a las dudas y complejos derivados de la imposibilidad de parecerse a las modelos de melena sedosa de los anuncios de champú, en el instituto es víctima de acoso escolar y sus padres son exiliados políticos con pocos recursos. Su sueño es alejarse de la periferia en la que vive, llegar a París, y para conseguirlo el único medio que tiene a su alcance es el estudio. ¿Funcionará todavía el famoso ascensor social de Occidente? "La edad ridícula" es en parte un texto de denuncia de un sistema educativo que se revela discriminatorio: "Llega un momento en que hay que dejarse de historias y denunciar el mito de la igualdad de oportunidades en Francia", dice Maryam Madjidi. Sin embargo, el libro es, sobre todo, una aguda y nada complaciente forma de reconciliación de la narradora con su pasado y consigo misma.