Este libro resuelve las cuestiones y problemas inherentes a la licencia urbanística de obras, como instrumento capital de los Entes Locales. Estudia su evolución y régimen jurídico en relación con los fines públicos que persigue y las consecuencias de su obligatoria implantación, en un sector en el que se posa y siempre se ha posado la mano pública, pero apostándose, en algunos casos, por modificar el sentido de esa intervención. Se analiza cuál es el estado de esta cuestión en nuestro país, comparándolo con algún otro modelo europeo, a la luz de los nuevos aires simplificadores y liberalizadores y se examina, como contrapunto, la nueva técnica que viene a ser el paradigma de la liberalización y la simplificación, en la materia: la comunicación previa de obras. Una técnica que, en los últimos años, se ha ido acogiendo, con mayor o menor acierto y desarrollo, por la legislación autonómica sectorial y lo que es más interesante, por algunos Municipios; pues, al fin y al cabo, son éstos, sus directos gestores. Se apunta, resueltamente, así al establecimiento de distintos regímenes jurídicos de intervención administrativa, en función de las obras a realizar. La tradicional licencia urbanística de obras sería obligatoria, para la ejecución de las obras mayores, mientras que para las, común y genéricamente, denominadas obras menores, sería suficiente con la mera comunicación previa. En concreto y, a modo de mínimos, se entiende que se debe postular la sujeción a dicho régimen flexibilizado, de las denominadas obras internas o interiores.(...)