Hay un camión de mudanzas aparcado delante del edificio donde vive Clàudia. ¡Llega un nuevo vecino! ¿Qué pinta tiene? ¿En qué trabaja? ¿Por qué vive solo? El enigmático vecino ha llegado con un cargamento de cajas de libros y Clàudia se empeña en descubrir quién es. Pero no le resultará fácil. Parece que el vecino nunca esté en casa. Después de una semana, lo único que sabe Clàudia es que se comunica con post-its. ¿Cómo será alguien que en tiempos de móviles todavía manda notitas de papel? ¡Una historia misteriosa de post-its que van y vienen por el rellano de la escalera!