Greta García (Solo quería bailar, 11.000 ejemplares vendidos) vuelve con su humor mordaz y mucho que decir sobre el trauma padre-hija en este libro ilustrado.
Mi padre dibuja. Yo escribo. Él lleva años en horizontal. Sin salir de casa. De pronto se me ocurre que podríamos hacer un libro. Decido que se llame Muere, papá, como si se tratara de un juego. Fantaseo con su muerte. Si escribo sobre sus miedos, quizá los exorcize, me digo. Así, mi padre resurgirá del viscolátex con una columna vertebral espigada y unos abdominales nuevos, con actitud zen y una luz emanando por los poros, cual figura santa. Pero pasan los días y dudo. ¿Y si he invocado lo contrario? ¿Y si de tanto recrearme lo he matado? Sería de un morbo repugnante. Pornografía familiar. Hay gente que no sabe hasta dónde es mi persona y hasta dónde el personaje. El problema es que yo tampoco lo sé.
Greta García, autora de la novela Solo quería bailar, vuelve incisiva y mordaz con este libro ilustrado por su padre, el artista José Toro, en el que se adentra en las tinieblas de la familia.
«Un padre singular. Una hija que escribe sin filtros. Un libro que mezcla humor, traumas existenciales, amor filial y memes internos. Muere, papá es autoficción experimental con una voz propia, descarada, estrafalaria y tierna a la vez, acompañada por ilustraciones del propio padre. Vorágine doméstica convertida en ARTE». —Joaquín Reyes
«Greta García vuelve siendo más ella, más multidimensional, compleja, juguetona, ácida, irónica y profunda. Nos invita a jugar con la idea preconcebida de las jerarquías de poder con ese lenguaje tan suyo que atrapa porque es verdadero». —Brenda Navarro
«Nunca el trauma padre-hija fue más divertido». —Kiko Amat
«Esto es lo que pasa cuando un padre dibuja y una hija escribe con un humor más negro que mi corazón. Un libro que se bebe». —Violeta Niebla