¿Qué ministerios se requieren en la Iglesia de hoy y para el mundo de mañana? Bernard Sesboüé, con la maestría teológica y la claridad pedagógica que le distinguen, aborda serena y metódicamente este asunto. Y lo hace con los recursos de la reflexión teológica, con una humilde pasión por las responsabilidades que la Iglesia no puede soslayar y con una luminosa esperanza que tiene la virtud de sacudir nuestra indolencia. En suma, se trata de no tener miedo. Esta expresión de Jesús, que Juan Pablo II pronunció al comienzo mismo de su pontificado, sale al encuentro de nuestras vacilaciones y malestares. Bernard Sesboüé nos invita a verificar primero nuestro lenguaje y nuestras referencias. ¿Por qué dudar hoy en emplear, como lo había hecho Pablo VI, la palabra "ministerio" para designar ciertas funciones de los bautizados no ordenados? ¿Y por qué volver a los términos y a las perspectivas del concilio de Trento cuando se trata de los ministerios eclesiales, como si no nos bastase el Vaticano II? A continuación, reflexiona sobre el estatuto de los laicos que tienen un papel efectivo y palpable en la Iglesia católica, y distingue entre lo que corresponde al bautismo común y lo que se deriva de una participación en la responsabilidad pastoral. Finalmente, el autor aborda una cuestión delicada pero urgente: la de la ordenación para el ministerio pastoral. Es bien sabido que no bastan los presbíteros para todo lo que se espera de ellos. ¿Qué hacer, entonces, en una Iglesia que no puede prescindir de la eucaristía o de la reconciliación sacramental?.
Ficha técnica
Editorial: Editorial Sal Terrae
ISBN: 9788429312584
Número de páginas: 208
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 30/04/2001
Año de edición: 2001
Plaza de edición: Santander
Colección:
Presencia Teológica
Presencia Teológica
Número: 92
Alto: 21.0 cm
Ancho: 13.0 cm
Peso: 260.0 gr
Especificaciones del producto
Escrito por Bernard Sesboüé
Bernard Sesboüé, el gran teólogo francés, explica el origen, significado e historia de esta fórmula que, a partir del Vaticano II, se puso definitivamente en cuestión. Este apasionante recorrido le sirve al autor para explicarnos con claridad cartesiana la difícil cuestión de la interpretación de las fórmulas dogmáticas.