Novelas sin ``entrañas´´ llama Cervantes a las que ahora salen de nuevo a la publicación. Sin ``entrañas´´ y ``sin pies ni cabeza´´, además. Como si en realidad muy poco le importaran o como si fueran un mero juego de entretenimiento. Bien sabemos que tales juicios, dichos con más gracia y buen gusto que con sinceridad, van por el prólogo que dedica al lector al otro lado de otros en los que la conciencia del escritor se muestra por entero y que implican la opinión que en este aspecto tiene de sí mismo, ya que, además de estar meditadas ``con la razón y discurso cristiano´´, llevan envuelto el mérito de ser, según afirma, las primeras escritas en lengua castellana. Hay en su advertencia, también una frase que el lector no puede pasar por alto y que, al traerla a la memoria, dice que ``algún misterio tienen escondido que las levanta´´. Y lo hay en verdad o de otro modo no hubieran logrado subsistir en el tiempo. El intento de desentrañar tal ``misterio´´ es el sentido que poseen estas paginas, aunque no tan difícil será la tarea al tomar en cuenta que las propias páginas Novelas ejemplares habrán de revelarlo. Solo hay que observar, que palpar, que seguir paso a paso (con recelo con minuciosidad sostenida) a este extraño t poderoso que, al mismo tiempo de escribirlas, se lanza a la aventura de salir al encuentro de Don Quijote, quien, por ser contemporáneo de las obras que nos ocupan, es posible, acaso, que en parte nos entregue la pista que nos conduzca a la meta que perseguimos.
Ficha técnica
Editorial: Porrua
ISBN: 9789684321908
Encuadernación: Tapa blanda
Colección:
Sepan Cuantos
Sepan Cuantos
Número: 9
Especificaciones del producto
Escrito por Miguel de Cervantes Saavedra
Alcalá de Henares, (1547-1616). Miguel de Cervantes vivió una infancia y juventud marcada por los acuciantes problemas económicos de su familia, lo que marcó que su formación intelectual fuera más bien autodidacta. Su participación en la batalla de Lepanto le provocó la pérdida de su mano izquierda. Tras la publicación de su obra La Galatea, trabajó como comisario real de abastos, lo que le permitió acercarse al pintoresco mundo del campo, que tan bien plasmó en su obra El Quijote, obra cumbre de las letras hispanas, cuya publicación, si bien exitosa, no sirvió para sacarle de la pobreza. La grandeza inmensa de El Quijote no oculta, sin embargo, el enorme valor del resto de la producción literaria de Cervantes, que abarca también el género poético.