En la vida viajera de un geólogo de campo, ocurren a veces situaciones que parecen estar en los límites de la realidad. Recuerdos de viajes, de situaciones, a veces, dramáticas vividas en los muchos desplazamientos por carretera en los que la absoluta soledad es la única compañera del protagonista. Y, ante situaciones de peligro, todo se fía a la pericia, a la habilidad del conductor... y a la suerte. Amores fugaces en islas de gran belleza combinados con inolvidables excursiones de buceo en las transparentes y cálidas aguas del trópico. Búsqueda de la propia identidad antes los retos de la existencia y un profundo amor por la naturaleza, a la que el autor, geólogo de profesión, ha vinculado su propia experiencia vital. Son relatos acontecidos en nuestro tiempo, en el aquí y ahora, con coches por carretera y vuelos en avión para los largos viajes a destinos lejanos. Muchos lectores y lectoras quizá pueden verse identificados con el personajes que protagoniza estos relatos, de talante más bien solitario y vagabundo, por su propia idiosincrasia y por las circunstancias en las que se va desarrollando su vida.