Nació el 24 de marzo de 1809 en Madrid. Asistió a un colegio de jesuitas, que abandonó para completar sus estudios en Valencia y Valladolid. Al finalizar, trabajó en dos periódicos de su propiedad, El duende satírico del día (1828) y El pobrecito hablador (1832-1833), algún tiempo después colaboró como crítico de teatro con el diario nacional La revista española, donde utilizaba el seudónimo de Fígaro. Recibió una gran influencia del neoclasicismo francés, que aparecía en contraposición con su vida, ya que se convirtió en un símbolo de la confusión romántica. Se suicidó el 13 de febrero de 1837.
Novelista, poeta, crítico literario y dramaturgo irlandés, se convirtió en uno de los principales exponentes del esteticismo. Desde sus primeros trabajos destacó por su ingenio y su ironía, a menudo dirigidos contra la hipocresía de la sociedad de su tiempo. Defensor del «arte por el arte», sus obras suscitaron encendidas críticas, que se intensificaron cuando fue acusado y condenado por su homosexualidad, hecho que marcó el final de su carrera y dejó una profunda huella en su vida personal.