Constance Fenimore Woolson tiene la sagacidad narrativa de los grandes autores, y sabe dibujar las relaciones entre sus personajes como muy pocos escritores. (Henry James) Estamos a finales del siglo XIX Prudence, la viajera norteamericana que protagoniza esta historia, no ha hecho caso a su nombre por una vez en la vida y ha sido imprudente: se ha dejado llevar por el amor. Aunque no le gusta especialmente Italia, se ha instalado alli tras casarse con un viudo que tambien es padre de varios hijos. Y que, ademas, muere al poco tiempo de la boda. ¿Que hacer ahora? ¿Abandonar a su nueva familia, donde convive el poco encanto con el mucho egoismo, y regresar a Estados Unidos, o quedarse y tratar de consolarse con, al menos, algo solo suyo, algo que le recuerde a su antiguo hogar, un jardin, por ejemplo? El tiempo pasa y las ilusiones merman. Pero Prudence sigue creyendo en ese jardin ¿Lo conseguira finalmente o se lo impediran el destino y sus heredados familiares, terribles en ocasiones, pero esenciales en esta excelente narracion llena de sentimientos contradictorios?