¿Qué significa hoy la palabra sabiduría? Borrada por el vértigo de nuestro tiempo, ¿es algo más que un concepto pasado de moda, borroso, ajeno en la práctica al uso cotidiano? En este libro sereno y bellisimo, Eugenio Borgna, psiquiatra y humanista, nos reconduce con suavidad a sumergirnos en este concepto ynos lo muestra en todo su esplendor. La sabiduria (nos dice) continua siendo necesaria entre otras muchas cosas para conocer y sanar el sufrimiento humano en sus distintas manifestaciones. Pero la sabiduria consiste, asimismo, en numerosas actitudes, en numerosas experiencias (no la menor de ellas descender a nuestros propios abismos) que desgrana a lo largo de estas paginas en la compañia de figuras tan sabias e incontestables como Montaigne, Schopenhauer, Rilke, Simone Weil, Hannah Arendt...
¿Es posible aliviar el sufrimiento psíquico por medio de la palabra? Para Eugenio Borgna, uno de los grandes psiquiatras italianos del siglo XX, la respuesta es un sí rotundo. La escucha amable, su primer libro traducido al español, es una defensa apasionada de la empatia, del dialogo autentico y de una practica clinica que no reduzca al paciente a un objeto de tratamiento, sino que lo reconozca como sujeto de dolor, de historia y de esperanza. Borgna sostiene que ningun proceso terapeutico es posible sin una escucha atenta, no sometida a la tirania del tiempo ni a los protocolos rigidos. Solo acogiendo el sufrimiento del otro su desesperacion, su fragilidad, su soledad puede iniciarse un verdadero encuentro clinico. En esta linea, retoma el legado de Franco Basaglia y de la antipsiquiatria italiana, que reivindicaron la centralidad de la relacion humana en la atencion en salud mental y dieron lugar al cierre de los manicomios en 1978. Investigador de las emociones que habitan nuestra vida interior la nostalgia, la culpa, la ansiedad, la esperanza, la alegria o la tristeza, Borgna une reflexion clinica, experiencia hospitalaria y sensibilidad literaria. Sus textos rehuyen el tecnicismo y buscan, en cambio, un lenguaje capaz de transmitir la dimension humana de todo acto terapeutico. Este libro, lleno de delicadeza y profundidad, nos recuerda que toda relacion de cuidado nace del reconocimiento del otro: el paciente no es una cosa enferma, sino alguien cuya libertad herida solo puede ser acompañada mediante un dialogo respetuoso, abierto y verdaderamente humano.