Francisco J. Alarcos Martínez, doctor en Teología y máster en bioética, es profesor de Teología Moral en la Facultad de Teología de Granada. Es también director del Máster de Bioética de la Cátedra Andaluza de Bioética de la misma Facultad.
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El texto, estimado lector, es fruto del I Seminario Interdisciplinar de la Cátedra Andaluza de Bioética dependiente de la Facultad de Teología de Granada, Institución Universitaria de la Compañia de Jesús. Sus contenidos emergen y se articulan a partir de una situación que ha dejado de ser marginal en las sociedades desarrolladas y más en concreto en nuestro país: la dependencia. Un problema humano que ha trascendido el ámbito personal y familiar obligando a abrir una nueva rama en la protección social y una nueva dimensión de derechos sociales, así como nuevos elementos a considerar desde la ética de la vida. Como toda cuestión personal y social exige un tratamiento interdisciplinar por las diferentes dimensiones que están afectadas. La perspectiva social, jurídica, ética y la construcción biografía son elementos que están imbricados de manera transversal en un tema como el de la dependencia.
Dir. Francisco José Alarcos Martínez. La ética tiene muchos temas que abordar en la actualidad, pero si hay uno que genera posiciones muy radicalizadas, ése es el de la objeción de conciencia en el contexto de la sanidad. Generalmente, su análisis se realiza desde posturas que buscan más la defensa de una posición previamente asumida que profundizar en las razones y sinrazones de la misma. Es más fácil, sin duda, colocarse en las orillas del «a favor» o «en contra» que bucear en el océano de la búsqueda. Pisar sobre seguro puede ser una garantía para la supervivencia, pero también puede ser síntoma de un terrible miedo o una gran pérdida de nuevos y extraordinarios lugares que a simple vista no se atisban. Bucear en las profundidades, por su parte, tiene sus riesgos, pero permite abrir dimensiones ocultadas por la superficie. Lo que el lector tiene en sus manos es más un intento de bucear en la objeción de conciencia que situarse en tierra firme.
El autor de esta obra tiene el acierto de enganchar su propuesta de una ética pública con las exigencias metodológicas y temáticas del Concilio Vaticano II, expresadas sobre todo en la constitución pastoral "Gaudium et spes". Son de destacar dos aciertos en esta propuesta: señala con precision y mantiene con fidelidad la identidad de la etica cristiana y, por otra parte, propone y lleva a cabo un dialogo enriquecedor con le etica "civil".