Con la presente edición de "Doña Preocupación", primera novela de Suddermann, recuperamos uno de los autores más injustamente olvidados de la literatura alemana. La obra, basada en parte en sus propias experiencias de infancia y juventud, refleja temas y motivos fundamentales de su epoca, como el determinismo, plasmado en su (anti)heroe, Paul, el papel de la Iglesia, el especulacionismo y el capitalismo, los conflictos familiares, la posicion social de la mujer o los conceptos del deber y de la honra, que quedan entretejidos a lo largo de una trama que el autor conduce hacia un desenlace esperanzador.Con la presente edición de "Doña Preocupación", primera novela de Suddermann, recuperamos uno de los autores más injustamente olvidados de la literatura alemana. La obra, basada en parte en sus propias experiencias de infancia y juventud, refleja temas y motivos fundamentales de su epoca, como el determinismo, plasmado en su (anti)heroe, Paul, el papel de la Iglesia, el especulacionismo y el capitalismo, los conflictos familiares, la posicion social de la mujer o los conceptos del deber y de la honra, que quedan entretejidos a lo largo de una trama que el autor conduce hacia un desenlace esperanzador.
El naturalismo poético de este autor, traducido por Unamuno, sobrecoge al lector. La maestría de Sudermann, traducido por Unamuno, J. L. Borges, tan cicatero repartiendo alabanzas literarias, elogió el conjunto de la obra de Sudermann, pese a hallarse ésta adscrita a una corriente, la naturalista, a la que el autor argentino era especialmente reacio. Algo que se comprende cuando leemos el magistral relato que presentamos: naturalista, sí, pero trascendido de continuo por un soterrado fondo fantástico. El protagonista, un joven predestinado a la desgracia por su timidez y un entorno familiar pobre y opresivo, alcanzará una impensada plenitud tras una peripecia vital en donde su capacidad de entrega y sacrificio se verá mágicamente recompensada por diversos giros sorprendentes que el Destino efectúa en su favor. La maestría de Sudermann destaca en el modo en que va transfigurando la sencillez y minuciosidad extremas del relato mediante un aura poética cuya contención pudorosa no impide que en numerosos instantes la historia sobrecoja al lector. Nacido en Matzicken, en la actual Lituania, Hermann Sudermann (1857-1928) se dedicó al periodismo y a la literatura, escribiendo novelas de éxito, entre las que destaca Frau Sorge (La dama gris). Sus obras de teatro, entre las que destacan Die Ehre (La honra) y Heimat (Patria), alcanzaron una enrome fama y se las disputaron los mejores teatros del mundo y las interpretaron las mejores actrices de la época (Sarah Bernardt, Eleonora Duse, etc.).