A tres días para que comience el nuevo año, una mujer acudirá desesperada a la parroquia de un barrio barcelonés de clase media en busca de Ramiro, un íntegro sacerdote que dio clases a su hijo cuando era adolescente. Junto con un psicólogo mujeriego y un perspicaz joven fotógrafo, Ramiro emprenderá una búsqueda que le adentrará en las entrañas de lo que quizá sea una secta satánica. Las pesadas sombras de unas desapariciones podrían no ser más que pequeñas piezas de un aterrador puzle que Ramiro y sus dos amigos intentarán revelar. Los tres formarán un triángulo investigador que, poco a poco, irá dando forma a una serie de inquietantes pistas. Dispuestos a seguir hasta el final un siniestro hilo de Ariadna, serán arrojados a bocajarro hacia una verdad que tal vez sea mejor no descubrir. Tejido con pinceladas de ironía y humor negro, el autor ofrece una inteligente trama que atrapará al lector desde las primeras páginas.
¿Qué daría por recuperar a la persona que amo? Esto es lo que se cuestiona Moisés Ojea, un escritor que ha perdido a su mujer en un accidente de tráfico meses atrás, en El Cajón Escondido, una tienda muy peculiar del barrio chino barcelonés donde se trafica con extraños objetos esotéricos, y en donde su propietario le ofrece uno que jamás debería aceptar. Una pieza única capaz de conseguir que Diana regrese de las cenizas, aunque no sola: un ser tan antiguo como el tiempo, que lleva siglos dormido la acompaña como un parásito, y está hambriento. Cuatro personas unidas a la resucitada por un vínculo desconocido serán arrastradas por el miedo a un destino que creían haber evadido, mientras Moisés se enfrenta en su infierno particular a los espectros del pasado, que reclaman algo más que su vida.