Ed. María Dolores Gimeno Puyol. Las cartas que José Nicolás de Azara (Barbuñales, 1730-París, 1804) escribió desde su nombramiento como ministro plenipotenciario de España ante la Santa Sede en 1784 hasta su muerte configuran el retrato en primera persona de un hábil diplomático, leal funcionario regalista y reformista, gran señor de las letras y las artes y propagador del nuevo clasicismo. El corpus de esta edición #fundamentalmenteen español pero también en italiano, francés e inglés# reproduce, siempre que ha sido posible, fuentes manuscritas originales, en gran parte inéditas, que se ordenan de manera cronológica. Son 738 cartas dirigidas a personajes relacionados con la cultura ilustrada, miembros de la curia romana, políticos franceses #como Napoleón Bonaparte y Talleyrand# y españoles #Aranda, Floridablanca, Godoy...#, y amigos o familiares de Azara, algunas de cuyas respuestas se incluyen. Para facilitar la lectura, las cartas van anotadas; y un índice onomástico con las personas y obras literarias o artísticas citadas y otro cronológico contribuyen a dibujar el rico contexto de este EPISTOLARIO. Además, el Estudio Preliminar esboza la biografía intelectual del personaje; estudia su visión de la Roma papalina y el París del Directorio y el Consulado, donde vivió cruciales acontecimientos; repasa la opinión que don José Nicolás mereció a sus coetáneos y cómo ha sido tratado por historiadores y críticos; y examina la poética y retórica de las cartas. En definitiva, se presenta aquí una colección de interesantísimos textos que ofrecen la inteligente mirada de un español que observó a su país con la libertad y la perspectiva que le permitía la distancia.
Se reúnen aquí las 528 cartas confidenciales, minuciosamente anotadas, que José Nicolás de Azara remitió semanalmente desde Roma al secretario de Gracia y Justicia de Carlos III, Manuel de Roda (Zaragoza, 1708La Granja de San Ildefonso, 1782), durante los años 1768 y 1780, transcritas a partir del manuscrito original conservado en el AHN de Madrid. Publicadas por primera y unica vez en 1846 bajo el titulo de El espiritu de Jose Nicolas de Azara en edicion no anotada, inmediatamente desautorizada por la familia del ilustrado aragones que intento hacerla desaparecer, estas cartas son un documento imprescindible para conocer los entretelones de las relaciones entre el Estado y la Iglesia Catolica durante el reinado de Carlos III, asi como las ambiciones reformistas de algunos de los miembros mas destacados de los gobiernos de Carlos III.
Las cartas que José Nicolás de Azara (Barbuñales, 1730-París, 1804) escribió desde sunombramiento como ministro plenipotenciario de España ante la Santa Sede en 1784 hasta su muerte configuran el retrato en primera persona de un habil diplomatico, leal funcionario regalista y reformista, gran señor de las letras y las artes y propagador del nuevo clasicismo. El corpus de esta edicion -fundamentalmente en español pero tambien en italano, frances e ingles- reproduce, siempre que ha sido posible, fuentes manuscritas originales, en gran parte ineditas, que se ordenan de manera cronologica. Son 738 cartas dirigidas a personajes relacionados con la cultura ilustrada, miembros de la curia romana, politicos franceses -como Napoleon Bonaparte y Tayllerand- y españoles -Aranda, Floridablanca, Godoy...-, y amigoso familiares de Azara, algunas de cuyas respuestas se incluyen. Para facilitar la lectura, las cartas van anotadas; y un indice onomastico con las personas y obras literarias o artisticas citadas y otro cronologico contribuyen a dibujar el rico contexto de este Epistolario. Ademas, el Estudio Preliminar esboza la biografia intelectual del personaje; estudia su vision de la Roma papalina y el Paris del Directorio y el Consulado, donde vivio cruciales acontecimientos; repasa la opinion que don Jose Nicolas merecio a sus coetaneos y como ha sido tratado por historiadores y criticos; y examina la poetica y retorica de sus cartas.
La maestría de Anton Raphael Mengs se distingue por la gracia que imprime en sus obras, esto es, por aquella cosa que se siente mejor que se explica, y consiste en una cierta suavidad en los contornos, facilidad en los movimientos, que no muestran nada forzado; en el escoger aquel preciso movimiento que toman todas las partes cuando se muestran agradables; y en fin en la naturalidad y armonia de composicion y colorido.Jose Nicolas de Azara, mecenas y diplomatico, fue destinado por muchos años a la embajada española en Roma, ciudad en la que coincidio con Mengs, con el que trabo gran amistad. Muerto el artista, editara sus escritos y ensalzara su legado pictorico.