Flujo el estar ahí de la poesía donde Marcos Canteli inscribe momentáneamente lo suyo, su voy y su voz. El antiguo ritual que ya no se llama así obliga a un proceder relativo, inestable, mimético del cruce de las posibles vias de detencion del movimiento en su momento privilegiado, poema, que es olvido y memoria de un propicio linaje. En catalogo de incesantes, la singularidad de la escritura Canteli, cantera de arenisca, racimo de granos ceñidos al texto por una ilusion de contiguidad que solo la extrema tension permite, se aleja tanto de lo poetico que lo revela en su profunda extrañeza: la operacion poetica es rara, rara la palabra, raro el decir y el no decir que se le extraña, constitucion Canteli de presencia, estar ineludible en la palabra de la lengua y en el silencio de la lengua. EDUARDO MILAN
Lo que no poseemos
va a durar
la bañera sobre la hierba el abrevadero al fondo?
moho de los ojos la depresión musical?
que no existe
ni tus pétalos abiertos pero en otro mundo sí
la lámina que
Los poemas de su sombrío discurren y ocurren entre dos impulsos de escritura y conflicto latente, que el autor vuelve explícito en cada nueva reunión de palabras: por una parte, organizan la memoria de un relato existencial; por otra, despliegan el espacio de una poetica desde el que se propone una reflexion sobre el lenguaje y su relacion con el mundo.
''Lo anticipa el poeta Emilio Adolfo Westphalen, la poesía es un proceso repentino, un encuentro y movimiento de palabras hacia nuevos lugares: un enjambre. De ahí que este libro de Marcos Canteli se nos ofrezca como una indagacion, un camino sin estrategias, como ''una mordedura que enciende el abismo'', en palabras del propio autor. Las muescas, poemas, de esa mordedura estan moduladas por la escasez y el silencio, sin llegar a hacer de ambos ni desparpajo ni retorica. Los lectores, con resignacion, descubrimos a menudo el genero poetico como un protocolo. Enjambre se desmarca de dicha convencion''. FERNANDO MENENDEZ