Este texto del anarquista francés Sebastian Faure ha gozado de gran predicación entre los anarquistas, que encontraron en el una expresión lógica y una justificación a su lema: Ni Dios, Ni amo. A fin de cuentas, Dios representa el principio de autoridad, y combatir su existencia es conmover los cimientos de la sociedad conservadora. faure muestra las incoherencias de los postulados religiosos que intentan justificar racionalmente la existencia de Dios.
"Dejarás las tinieblas de tu ignorancia para entrar de lleno en las puras claridades de tu inteligencia, despierto ya de la influencia letárgica de las religiones" Prólogo de Alejandro Kaufman Ilustr