Vicente Cristóbal López (1953) es especialista en mitología, en los grandes poetas romanos de época de Augusto y en la pervivencia de la literatura romana en general en las letras españolas. Doctorado en Filología Clásica en 1979, actualmente es catedrático de Latín en la Universidad Complutense de Madrid. Entre sus trabajos destacan las cuidadas ediciones y traducciones al español en su propio ritmo de clásicos latinos, como Bucólicas de Virgilio u Odas y Epodos de Horacio. En Gredos, además de ocuparse de la revisión de diversos volúmenes de la Biblioteca Clásica, se ha encargado de la traducción y edición de las obras de Ovidio Amores, Arte de amar, Sobre la cosmética del rostro femenino y Remedios contra el amor.
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JVicente Cristóbal nació en Valdilecha, provincia de Madrid, en 1953. Ha traducido, en prosa o en verso, a los más relevantes poetas latinos antiguos: Catulo, Virgilio, Horacio y Ovidio. Enseña Latín, Mitologia Clasica, Literatura Latina y Tradicion Clasica en la Universidad Complutense. Y ha publicado tres libros de poesia: Silva mitologica (Madrid, Ediciones Clasicas, 2007), Canto del gallo (Madrid, Escolar y Mayo, 2010) y Memoria de horizontes amarillos (Madrid, Ediciones Clasicas, 2011).
Nacido en Sulmona en 43 a.C., Ovidio es uno de los máximos poetas de la Antigüedad, grandeza que se revela tanto en las magnas «Metamorfosis» (BT 8202), como en Arte de amar. Remedios de amor, Amores
El autor escribe a tres sobrinas nietas y les habla sobre su huerto, ubicado en una pequeña finca en un pueblo próximo a la capital, donde tiene una cabaña, algunas gallinas y algunos gatos. Les explica tambien el origen de sus nombres, les cuenta mitos y comparte con ellas recuerdos de su infancia e informacion sobre las cosas del campo.En el huerto es un libro didactico y narrativo en igual proporcion. Aunque su destinatario directo son unas niñas, esta escrito para ser entendido y disfrutado por pequeños y grandes. Habla con sencillez de arboles y plantas en general, de agricultura, de animales domesticos y libres, de vida ancestral en los pueblos, de relaciones humanas y familiares. Y lo hace con amor a la naturaleza, a la vida, a la cultura y al lenguaje. Con nostalgia y con melancolia por lo que va desapareciendo, pero tambien con optimismo, con entusiasmo por la vida y por el mundo, con agradecimiento, con esperanza. Con fe en valores que no deben perderse, con voluntad de rescate. Y hasta con unas gotas de humilde teologia.El libro constituye un ejercicio de memoria personal, familiar e incluso generacional. Son capitulos breves, muy bien escritos, ricos lexica y sintacticamente, envueltos en una atmosfera de cariño por todo lo que hay a nuestro alrededor, y por los que circula la limpia luz del dia y un aire puro, digamoslo asi.Es un libro que se lee con la sonrisa en los labios, que esta escrito en un tono intimo cautivador, y tiene uno de los valores mas dificiles de alcanzar en literatura: encanto.