Desde una mirada global y transimperial, este libro explora y contrasta dos facetas de las redes consulares que se establecieron a lo largo del siglo xix en ambas orillas del mar de China: la presencia consular extranjera en las Filipinas bajo dominio español y los consulados españoles abiertos en China, Hong Kong y Singapur. En el se analizan las distintas funciones que desempeñaron los consules en esos destinos y se revelan, al tiempo, las dinamicas y los intereses cruzados en el Mar de China Meridional en un momento apasionante para la historia y los intercambios globales, justo en el cenit de la expansion imperial frente a la lucha por la definicion de nuevas historias nacionales. En esta region del mundo altamente interconectada por algunos puntos neuralgicos ?Hong Kong y Singapur, y en menor medida Batavia, Saigon y Manila?, los consules, ademas de sus funciones tradicionales como agentes comerciales y protectores de sus nacionales, se convirtieron gradualmente en piezas importantes de la maquinaria imperial, como transmisores de informacion util para su imperio y como agentes de influencia que debian trabajar para defender los intereses de su pais y para mejorar la imagen de la potencia que representaban. La primera parte de este libro profundiza en una de las funciones que desarrollaron los consules extranjeros en Filipinas: la defensa y proteccion de sus nacionales en un territorio colonial bajo soberania española. Los numerosos casos judiciales que los autores han descubierto en los archivos consulares alemanes, belgas, britanicos, estadounidenses, franceses y portugueses permiten comprender mejor los problemas que los consules tuvieron que afrontar en relacion a las limitadas capacidades de intervencion que las autoridades españolas les otorgaban. Por otro lado, estos expedientes revelan nuevas y apasionantes dimensiones de la historia social de la colonia. La segunda parte analiza el papel de los consules españoles destinados en Singapur, Hong Kong y los principales puertos costeros de China, algunos de ellos estrechamente relacionados con Filipinas, otros mas centrados en los intereses españoles en esos enclaves. Subraya, asi, las diferentes funciones que desarrollaron los consules en esos lugares, desde su labor con los nacionales que visitaban esos puertos en circunstancias muy distintas, a su aportacion como transmisores culturales, su funcion en el comercio sino-español, o su intermediacion con la prensa. Gracias a un novedoso estudio de fuentes consulares de archivo, en ambas partes se ponen de relieve la resistencia y el temor de las autoridades locales, ya fueran españolas, britanicas o chinas, frente a la irrupcion de representantes extranjeros en su territorio. Tambien muestran como la incesante presion de la globalizacion en curso obligo a los actores a negociar para encontrar modus vivendi duraderos que, temprano en el caso de las colonias occidentales y mas tarde en China debido a los tratados desiguales, se ajustaban progresivamente a una norma internacional.
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