a Pontificia Universidad Javeriana, en particular su Facultad de Ciencias Jurídicas, con ocasión del aniversario número ochenta de su restablecimiento, acontecido en el año 1930 —no obstante haber sido fundada en el año 1623—, estimó de la
mayor importancia emprender un proyecto de gran espectro, intitulado Realidades y
Tendencias del Derecho en el Siglo XXI, sabedora que una efeméride de tanta significación y resonancia institucional, debía celebrarse en el plano estrictamente académico, como diáfana reafirmación de su inquebrantable y confesa misión, a la par que
compromiso con la sociedad y con la ciencia jurídica, en general, en las que ha dejado una huella indeleble, la misma que ha quedado impresa en millares de profesionales de bien que, con indescriptible júbilo, se sienten orgullosos de ser Javerianos
y de compartir su javerianidad con sus colegas y demás miembros de la colectividad
a la que fervorosamente le sirven, y a la que le deberán servir, sin pausa, hasta que lo
permita su último aliento vital.
Dicho proyecto, ciertamente, hundió sus raíces en el vívido deseo de examinar
un apreciable número de temas de palpitante interés científico, por de pronto los de
mayor relevancia y actualidad en la esfera de la ciencia del Derecho. Para ello, partiendo de la realidad imperante, se pretendía efectuar un análisis tendencial, con el
inequívoco propósito de trazar las líneas cardinales de lo que se consideraba que podría
ser el futuro de un determinado tópico, figura o institución, obviamente sin pretender
hacer futurología, o invitar a la infundada y llana especulación, tarea, lo sabemos,
no exenta de singular dificultad, como quiera que no deseábamos encarar el hoy, sino
también, hasta donde ello fuera posible y razonable, mirar hacia el mañana jurídico,
en orden a contemplar la alborada de un sinnúmero de temas nucleares, de insoslayable vigencia y proyección. De allí que esta labor, ab initio, no era pues una actividad cualquiera, o con antecedentes muy perfilados y conocidos en el cosmos editorial. Todo lo contrario, inédita, stricto sensu, y alambrada por un no despreciable haz
de vicisitudes, que en todo caso, felizmente, no nos hicieron desfallecer en el intento, por momentos osado, de suerte que, más allá de las dificultades y de los posibles
yerros, todos humanos y de buena fe, hoy esta anhelada publicación ve la luz, en prueba
del esfuerzo de un granado grupo humano, al que de antemano le expresamos nuestra
gratitud perenne