Este es un primer trabajo de lo que esperamos sea una obra mucho más extensa dadas las dimensiones del problema que nos compete. Una primera piedra desde donde comenzar a pensar y por sobre todo a cuestionar lo que son nuestras actuales universidades, y principalmente de lo que han sido sus identidades, aspectos que han quedado fuera del analisis al respecto, pero que constituyen parte de un fondo aun soterrado bajo las capas y capas de problemas mas superficiales que hoy las aquejan y que lamentablemente se han transformado en los unicos enfasis para las demandas y politicas que se han desarrollado respecto de su compleja condicion casi terminal. Asimismo, tambien es un trabajo fuertemente vinculado con lo personal y sentimental, como estudiante y parte del mundo universitario nacional. Surge como una necesidad de responder a muchas interrogantes que durante años hemos cargado, de aspectos que hemos naturalizado, y de procesos que, a pesar del tiempo que ha pasado, aun no dejan de doler ni de terminar. De discursos sacralizados, asumidos y reproducidos, nunca cuestionados, y que han contribuido a la situacion critica que actualmente estamos viviendo. Las responsabilidades del caso no vienen solamente por parte de la dictadura, sino que de todos aquellos que han permitido que dichos aspectos sigan vigentes y se hayan profundizado dentro del proceso por el cual se han construido y consolidado las instituciones universitarias y el sistema general de Educacion Superior hasta la fecha y desde 1973.Por ello fundamentalmente lo que nos interesa son sus identidades y los temas referentes a los imaginarios que actualmente mantienen las universidades, construidos desde las memorias que se gestan a partir de la intervencion por parte de la dictadura sobre dichas instituciones. La invitacion que hacemos es a pensarlas desde su propia construccion institucional que las posiciona de una u otra forma dentro del panorama. general tiende a verse a las identidades como aspectos que permanecen, que al ser elementos tan basales y estructurales no sufren mayores transformaciones en el tiempo, que operan como anclas que impiden la perdida total frente a un cataclismo de proporciones a pesar de todo sigo aqui. Por el contrario, creemos firmemente que las identidades se han transformado, y en el caso de las universidades dramaticamente, contribuyendo incluso a las intenciones del momento en que se ven insertas,pues el papel de victimas contribuye a un sistema victimario, que puede y ha seguido violentandola. En torno a ello el llamado es a leer criticamente los discursos que se han construido, a pensar los traumas que siguen cargando, y a hacernos cargo de los mas de 40 años de transformacion del modelo desde lo local, desde nuestras propias universidades. Dejar de verlas unicamente como victimas y pensar en que hemos hecho por escapar de dicha posicion. Frente a las nuevas demandas del momento, y a las nuevas decisiones que se estan tomando, es necesario detenernos y pensar, antes de que el sistema, cuya intencion no parece retornar, nos tome una delantera donde nos sea imposible alcanzarlo o revertirlo.Para el caso, hemos delimitado el espectro a tres casos especificos: la UMCE [Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educacion], USACH [Universidad de Santiago de Chile] y PUC [Pontificia Universidad Catolica de Chile], principalmente por las dinamicas y caracteristicas que tienen sus procesos particulares, que sirven para realizar una comparacion interesante, y que permite dar cuenta de que si bien fueron parte de un mismo momento y estuvieron sometidas a las mismas transformaciones, los resultados son significativamente diferentes.
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