Una invitación a vivir despiertos, en paz con nosotros mismos y en armonía con lo que no depende de nosotrosEl estoicismo fue, desde su origen en la Grecia antigua, una filosofía para afrontar la existencia con serenidad, fortaleza y alegria interior. Mas de dos mil años despues, cuando el ruido del mundo parece ensordecer toda calma posible, Miguel Sandin nos recuerda que el pensamiento estoico sigue siendo la brujula mas clara para no extraviarnos en medio del caos.La paz estoica no es un tratado academico ni un manual de autoayuda: es un viaje personal por una tradicion que enseño a vivir con sentido y a encontrar equilibrio en la adversidad. Con un tono profundamente humano y claro, Sandin nos muestra las enseñanzas de Zenon, Seneca, Epicteto y Marco Aurelio y convierte las grandes virtudes estoicas coraje, templanza, justicia y sabiduria en herramientas cotidianas, en un armamento moral capaz de devolvernos el control sobre lo que depende de nosotros y la aceptacion serena de lo que no.Este libro representa, en definitiva, una defensa del pensamiento como arte de la medida, el lugar donde razon y emocion se reconcilian para hacer posible una vida integra, y, sobre todo, una exhortacion a la excelencia cotidiana de vivir con dominio interior, gratitud lucida y una alegria libre independiente del destino.
En época romana, el filósofo Plutarco se hizo vegetariano, yendo a contracorriente de una sociedad que apreciaba la carne. Defendió su postura en unos lúcidos ensayos tan adelantados a su tiempo que se acercan a la sensibilidad actual. Su estilo conciliador, pedagogico y moral hace que su lectura sea enriquecedora e invite al debate y la reflexion.
Epicteto, uno de los más insignes representantes del estoicismo romano, nos dejó un legado breve y directo, pero también brillante, rotundo e imperecedero. Este manual, de una asombrosa modernidad, se compone de una serie de sentencias y pensamientos que condensan su filosofia para alcanzar la sabiduria y una vida tranquila y feliz.
Marcia era una mujer romana famosa por su fortaleza y coraje. Sin embargo, tras la muerte de su hijo Metilio, se derrumbó y se aferró a su duelo. Después de tres años de luto, Séneca le escribe esta obra consolatoria instandola a superar de una vez por todas la afliccion que amenaza con arruinarla social y emocionalmente.Para que la vida no se transforme en un funeral perpetuo tras la muerte de un ser querido y la mente no se entregue a la tristeza la mas disolvente de las emociones, segun los estoicos, Seneca propone en estas paginas una verdadera terapia filosofica. Una reflexion profunda sobre el duelo, la memoria y la fuerza de la razon para seguir viviendo cuando la vida hiere.