Sinopsis de ADICCIÓN A LA PERFECCIÓN. LA VIDA NO VIVIDA, LA VOZ DEL CUERPO NO ESCUCHADA Y LO FEMENINO NEGADO.
Una paradoja que surge a menudo resulta crucial para este estudio. En los primeros capítulos, resalté la búsqueda de control, la necesidad de un armazón rígido en una psique adicta a la perfección. Una vez que la autoridad femenina ha sido traída a la consciencia, se puede contemplar la verdad. La adicción a la perfección puede entonces ser vista como un rechazo a la vida y una negación de la consciencia femenina. Moverse hacia la perfección es moverse fuera de la vida o, lo que es peor, nunca entrar en ella. La adicción a la perfección, que psicológicamente indica estar esclavizado por un complejo, se encuentra igualmente aparente en la anoréxica. Al igual que la persona obesa, su complejo con la comida está enraizado en la madre negativa. Su atracón toma la forma de un ayuno, o lo que los alcohólicos denominan «una borrachera seca». El pan que se convierte en piedra en la tripa de la obesa, de la anoréxica y de la bulímica, es una parodia cruel del pan espiritual que no pueden asimi-lar. Su condición es idéntica a los creyentes cuya fe reside en la palabra literal en vez de la palabra simbólica, aquéllos que son, por lo tanto, en términos de San Pablo, «asesinados por la letra» que, si es espiritualmente discernida, proporciona vida. Estos compulsivos tienen una atracción fatal hacia lo literal. Aquí está en esencia la tragedia de la mujer obesa y de la anoréxica, y de muchas otras mujeres infelices en nuestra cultura. Su empeño espiritual y la excesiva disciplina se asumen para alcanzar un objetivo que en realidad no tiene nada que ver con ellas. Es un objetivo que, si lo examinamos de cerca, invoca la obliteración final. Su objetivo supone su propia muerte. (Fragmentos de la obra)