(Orihuela, 1910 - Alicante, 1942), poeta encuadrado en la Generación del 36 considerado por Dámaso Alonso como «genial epígono» de la generación del 27, vivió una infancia humilde como pastor de cabras, pero siempre sintió una atracción especial por los libros que le llevaron a acercarse a los autores clásicos del Siglo de Oro y a otros poetas como San Juan de la Cruz, Gabriel Miró, Paul Verlaine y Virgilio. Sus primeros poemarios, "Perito en lunas" (1933) y "El rayo que no cesa" (1936) le granjearon la amistad de personajes de la época como José María de Cossío, Vicente Aleixandre y Pablo Neruda. Al acabar la Guerra Civil, en la que combatió en el bando republicano, fue encarcelado y, tras recorrer varias prisiones, murió enfermo de tuberculosis en la de Alicante.