A través de la oscura burocracia kafkiana, la fantasmagoría de los pasajes parisinos, la huelga general revolucionaria o la inflación alemana de entreguerras, Benjamin construye una de las críticas más radicales contra el orden económico moderno: mostrar al capitalismo como una religión sin tregua, misericordia ni expiación.
Este libro es una fábula metafísica sobre la violencia de esa religión, sus jueces, policías, rituales y sacrificios. Al igual que en los relatos de Kafka, donde el poder se manifiesta como una fuerza invisible, omnipresente y arbitraria, el capitalismo opera dentro de la lógica del mito: un engranaje que domina cada aspecto de la vida para garantizar que nadie escape al destino de su explotación. Despojándolo de su fachada técnica, Benjamin revela su estructura mística y el profundo sueño en el que nos mantiene sumidos.
Ficha técnica
Traductor: Álvaro Ramos Dicenta, Villa Pacheco
Editorial: Bauplan
ISBN: 9791399152135
Idioma: Castellano
Número de páginas: 156
Tiempo de lectura:
3h 38m
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 29/04/2026
Año de edición: 2026
Plaza de edición: Madrid
Colección:
seriecero
seriecero
Número: 19
Alto: 19.5 cm
Ancho: 12.0 cm
Grueso: 0.9 cm
Peso: 158.0 gr
Especificaciones del producto
Escrito por Walter Benjamin
WALTER BENJAMIN (Berlín, 1892 – Portbou, 1940) es uno de los pensadores alemanes más originales e influyentes del siglo XX. Se dedicó con el mismo rigor al análisis literario y estético y la teoría filosófica, enriqueciendo todos los campos con conceptos provenientes de la sociología, el materialismo histórico y el misticismo judío. Vinculado a la Escuela de Frankfurt, aunque excluido de la nómina debido al esoterismo —la transversalidad— de su aplicación de la crítica marxista, la existencia de Benjamin transcurrió en los márgenes. El establecimiento del Tercer Reich le obligó a exiliarse en Francia y, de ahí, intentar pasar a España. La persecución nazi creó para él, según escribe en su nota de suicidio, «una situación sin salida». Según la versión oficial, el 26 de septiembre de 1940, con cuarenta y ocho años, ingirió en Portbou una dosis letal de morfina.