Fernando Arrabal recupera su pasión por la literatura epistolar con una nueva carta, en esta ocasión a los Reyes Magos, en la confianza de que sus majestades de Oriente tengan mejor humor que sus corresponsales anteriores: Stalin, Aznar, el general Franco Por su Carta al general Franco fue juzgado bajo el régimen franquista y encarcelado en 1967, a pesar de la solidaridad de la mayoría de los escritores de la época, desde François Mauriac hasta Arthur Miller y del requerimiento del célebre dramaturgo irlandés Samuel Beckett, que declaró: «Si hay una falta que sea vista a la luz del gran mérito de ayer y de la gran promesa para mañana y por eso que sea perdonada». Esta Carta a los Reyes Magos, con prólogo de su amigo, el también escritor, y traductor, Pollux Henúñez y dibujos a dos tintas de Miguel Ángel Martín, abre una colección diminuta de REY LEAR, denominada «Snacks», y supone un auténtico regalo del genial Fernando Arrabal que deseamos compartir con todos los lectores. A los 80 años recién cumplidos, el gran escritor español afincado en París sigue teniendo la pluma tan afilada como siempre.
Ficha técnica
Ilustrador: Miguel Ángel [Fernández] Martín
Prologuista: Pollux Hernuñez
Editorial: Rey Lear
ISBN: 9788494040658
Idioma: Castellano
Número de páginas: 56
Tiempo de lectura:
1h 13m
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 26/11/2012
Año de edición: 2012
Plaza de edición: Madrid
Número: 1
Peso: 50.0 gr
Especificaciones del producto
Escrito por Fernando Arrabal
Fernando Arrabal (Melilla, 1932) aprendió a leer y escribir en Ciudad Rodrigo. A los diez años fue Premio Nacional de «superdotados». El trágico destino de su padre marcará al autor —según Vicente Aleixandre—, «de una luz moral que está en la materia misma de su arte». A pesar de ser uno de los escritores más controvertidos, ha recibido el Nabokov internacional de novela, el Grand Prix de teatro, el Espasa de ensayo, el Wittgenstein de filosofía, el Mariano de Cavia de periodismo, el Alessandro Manzoni de poesía, el Pasolini de cine... En 1963 fundó, con Topor y Jodorowsky, el Movimiento Pánico. El Collège de ‘Pataphysique de París le nombró «trascendente sátrapa» en el año 2000, como en su día a Marcel Duchamp, Man Ray, Max Ernst, Simon Leys, Jean Baudrillard... Es el «único superviviente de los cuatro avatares de la modernidad» (Mel Gussow en The New York Times). Sus dos volúmenes de teatro (más de cuatro mil páginas) están editados en Clásicos Castellanos y en Everest. Ha dirigido siete largometrajes de «culto» (Variety), de los que se ha afirmado: «Arrabal es al cine lo que Rimbaud a la poesía» (R. Bruckberger en Le Monde). «Arrabal es el único escritor que editó una carta pública a Franco en vida del general. Muerto el caudillo, durante un año, con Carrillo, Pasionaria, Líster y El Campesino formó el quinteto a los que se impidió volver “por ser los más peligrosos”. Durante los últimos años de la dictadura toda su obra estuvo prohibida. Sin militar, ni siquiera en formaciones anarquistas, en 1967 fue juzgado y encalabozado en la cárcel de Carabanchel» (Jean-Marc Debenedetti en Poésie 1). En 2015 estrenó en el Teatro Español de Madrid su pieza teatral Pingüinas, con motivo del aniversario de la publicación de la segunda parte del Quijote, y en 2016 publicó El extravagante triunfo de Miguel de Cerbantes y William Shakespeare, como homenaje a sus admirados genios por su cuarto centenario. Ambas han sido publicadas por esta editorial. Le apasionan los poemas plásticos —una selección de los cuales se presentó en ARCO en 2017—, el ajedrez —del que es un gran experto— y el rigor matemático del «tohu bohu».