Edición de Ilse Somavilla; Trad., Isidoro Reguera. Contiene ilustraciones. La amistad entre el arquitecto Paul Engelmann (1891-1965) y el filósofo Ludwig Wittgenstein (1889-1951) se extiende desde 1916 hasta 1937. Fruto de aquella relación fue el diseño de la casa Stonborough (1929) en Viena, concebida por ambos amigos; una amistad que, además, estuvo impregnada de intensas y apasionadas discusiones en torno a la literatura, el arte, la religión y la filosofía. Uno de los temas recurrentes tratados en aquellos encuentros fue la idea de lo inexpresable en la filosofía de Wittgenstein, que incumbe tanto al arte como a la religión. Paul Engelmann poseía no sólo el don de encontrar palabras claras y precisas para sus pensamientos sino tambiénla capacidad de observar las cosas desde la adecuada perspectiva y, por ello, de saber distinguir lo especial en lo cotidiano con los ojos del poeta, del filósofo y del arquitecto. El rico intercambio epistolar y la selección de recuerdos y notas de Engelmann que aparecen en este volumen añaden a la figura de Ludwig Wittgenstein nuevas facetas de alto rango intelectual y llaman asimismo la atención sobre la vida y la obra de una de las grandes personalidades del siglo XX.
Ficha técnica
Editorial: Editorial Pre-textos
ISBN: 9788481919677
Idioma: Castellano
Número de páginas: 352
Tiempo de lectura:
8h 23m
Fecha de lanzamiento: 22/10/2009
Año de edición: 2009
Plaza de edición: España
Colección:
Pre-Textos
Pre-Textos
Alto: 1.7 cm
Ancho: 2.4 cm
Especificaciones del producto
Escrito por Ludwig Wittgenstein
Nació en Viena en 1889 en el seno de una familia ilustrada. Ludwig fue un jóven sensible, con inteligencia extraordinaria y talentos musicales, pero sin ningún interés en el mundo de los negocios. Cursó estudios en Linz y Berlín, posteriormente viaja a Gran Bretaña para estudiar ingeniería en la Universidad de Manchester. Muy interesado por las matemáticas puras entra en el Trinity College (Cambridge)para estudiar con Bertrand Russell. Al estallar la primera guerra mundial, se alista en el ejército Austro-Húngaro como soldado raso. Fue capturado por los Italianos en las semanas finales de la guerra, y pasó casi dos años en un campamento de prisioneros en Italia. Falleció en Cambridge en 1951.