Mariana Enriquez elige las cinco obras o fragmentos que para ella mejor representan a Estados Unidos como concepto literario. El libro nos da acceso a una selección de textos que conforman la memoria subjetiva de su universo literario -y nos permite asomarnos a la conversación infinita que sucede entre los libros. Textos de Maya Angelou, Truman Capote, Michael Herr, Jack Kerouac y Charles Manson.
Ficha técnica
Editorial: Gris Tormenta
ISBN: 9789709667134
Idioma: Castellano
Número de páginas: 168
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 01/03/2026
Año de edición: 2026
Plaza de edición: España
Alto: 13.0 cm
Ancho: 20.0 cm
Peso: 195.0 gr
Especificaciones del producto
Escrito por Mariana Enríquez
Mariana Enriquez (Buenos Aires, 1973) es periodista, subeditora del suplemento Radar del diario Página/12 y docente. Desde su incorporación al catálogo en el año 2016, Anagrama ha publicado las novelas Bajar es lo peor, Cómo desaparecer completamente y Nuestra parte de noche (premios Herralde de Novela, de la Crítica, Kelvin 505, Imaginales y Lire en poche, entre otros); las colecciones de cuentos Los peligros de fumar en la cama, Las cosas que perdimos en el fuego (Premio Ciutat de Barcelona en la categoría «Literatura en lengua castellana») y Un lugar soleado para gente sombría (Premio Mundial de Fantasía); el perfil La hermana menor, acerca de la escritora Silvina Ocampo; las crónicas de Alguien camina sobre tu tumba, sus crónicas periodísticas reunidas en El otro lado. Retratos, fetichismos, confesiones (en edición de Leila Guerriero) y Nunca cruces ese umbral en Intervenciones. Ganadora del Premio Iberoamericano de Letras José Donoso en 2024, su obra, traducida a más de treinta idiomas, ha recibido un aplauso unánime: «Toma un rasgo que reconocemos en Cortázar y lo exacerba: lo podrido y maléfico de la vida cotidiana, la rajadura por la que se filtra un fondo de irracionalidad donde chapotean cuerpos entregados a sus excreciones y palpitaciones » (Beatriz Sarlo); «Un prodigioso cruce entre la reescritura de ciertas tradiciones y esa lucidez atroz que llamamos mirada propia. Compartirla con los lectores es motivo de fiesta» (Andrés Neuman).