La correspondencia entre Walter Benjamin y Gershom Scholem es una fuente inestimable para quien quiera conocer la amistad de estos dos pensadores en el contexto histórico e intelectual de los años 1933 a 1940. Las cartas arrojan especial luz sobre la figura de Benjamin, pues ayudan a documentar la última etapa de su vida, determinada por el exilio, las dificultades para publicar sus escritos y las penurias de la existencia material. Uno de los focos principales de la discusión con Scholem son las reflexiones sobre Kafka. Las afinidades y discrepancias del pensamiento de uno y otro se hacen tanto más patentes en este intercambio cuanto más similar es el universo de ideas filosófico-religiosas en el que se mueven sus interpretaciones divergentes.
«La obra de Kafka es una elipse, cuyos focos, muy alejados entre sí, están determinados, por un lado, por la experiencia mística (que es, sobre todo, la experiencia de la tradición), y por otro, por la experiencia del hombre moderno de la gran ciudad» (Walter Benjamin).
«¿De verdad esta obra representa para ti una enfermedad de la tradición? Yo diría que tal enfermedad reside en la naturaleza misma de la tradición mística: el que la transmisibilidad de la tradición sea lo único que se conserve vivo en ella, eso es lo natural en la decadencia de la tradición» (Gershom Scholem).
Ficha técnica
Traductor: Rafael Lupiani
Editorial: Editorial Trotta, S.A.
ISBN: 9788498792126
Idioma: Castellano
Número de páginas: 280
Tiempo de lectura:
6h 38m
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 05/04/2011
Año de edición: 2011
Plaza de edición: Es
Colección:
La Dicha de Enmudecer
La Dicha de Enmudecer
Alto: 23.0 cm
Ancho: 14.5 cm
Grueso: 1.5 cm
Peso: 370.0 gr
Especificaciones del producto
Escrito por Walter Benjamin y Gershom Scholem
Walter Benjamin (Berlín, 1892 - Portbou, 1940) es uno de los pensadores alemanes más originales e influyentes del siglo XX. Se dedicó con el mismo rigor al análisis literario y estético y la teoría filosófica, enriqueciendo todos los campos con conceptos provenientes de la sociología, el materialismo histórico y el misticismo judío. Vinculado a la Escuela de Frankfurt, aunque excluido de la nómina debido al esoterismo —la transversalidad— de su aplicación de la crítica marxista, la existencia de Benjamin transcurrió en los márgenes. El establecimiento del Tercer Reich le obligó a exiliarse en Francia y, de ahí, intentar pasar a España. La persecución nazi creó para él, según escribe en su nota de suicidio, «una situación sin salida»… El 26 de septiembre de 1940 ingirió una dosis mortal de morfina.
Nació en Berlín en el seno de una familia judía asimilada, cursó estudios de matemáticas, filosofía y lenguas orientales antes de doctorarse por la Universidad de Berlín con una tesis dedicada a la traducción y el comentario de un texto cabalístico. Emigrado a Palestina, pasó a formar parte de la Universidad Hebrea de Jerusalén a partir de 1923 y desde 1933, hasta su jubilación en 1965, consagró su enseñanza a la mística judía y a la Cábala. Considerado el mayor estudioso del siglo XX de la Cábala, de su historia y su simbolismo, fue presidente de la Academia de Ciencias y Humanidades de Israel.