Esta obra constituye un esfuerzo colectivo por dar sentido a los ambiciosos objetivos del Proyecto Criminalidad en contextos digitales de ocio desviado: alternativas posibles contra una economía de consumo deshumanizada (Universidad de Sevilla, Junta de Andalucía). El trabajo, con aportes de expertos nacionales y extranjeros, se acoge al paradigma inter-disciplinar de la Criminología, con presencia entre otras ciencias, de la Criminología, Victimología, Derecho penal, Filosofía o Psicología del juego. En efecto: de ocio y de juego en Internet va la apuesta científica. La idea de ludosfera que aquí se esgrime abarca la dimensión explícita de la industria del entretenimiento digital, acelerada en tiempos en que el aburrimiento se presenta como dragón a combatir. De otra parte, la moderna ludificación no atañe únicamente a la eclosión masiva de formas convencionales, ahora más audaces y radicales, de recreación en línea, al albur de las grandes plataformas de entretenimiento digital. Hoy, el arrastre lúdico afecta a sectores que de partida, se dirían ajenos al paradigma del ocio y el espectáculo, como puedan ser la política, la educación, la sanidad, la información periodística o, ni más ni menos, el Derecho y Sistema penal y penitenciario. Además de la desviación normalizada del rol cultural o institucional que suponen estas dañinas formas de ludus, nos ocupamos, cómo no, de las manifestaciones explícitas de ciber-delincuencia que eventualmente brotan en contextos de ocio digital La obra aborda, así, las disfunciones que en las instituciones del Sistema penal genera la irrupción de Internet (así, injurias digitales, juicios mediáticos, turismo oscuro carcelario), el daño que asumen los nativos digitales que se aproximan al riesgo en modo juego, el seguimiento de roles, contactos y modelos conductuales negativos por usuarios desapercibidos (influencers, troles, retadores virales), el juego de identidades trucadas (estafas del amor), los amaños deportivos y su suplemento digital, la problematicidad de los nuevos E-sports, el impacto victimizante que hoy soportan los moderadores de contenido o la oportunidad de recursos reparadores aplicados restaurativamente a los daños digitales emergentes. Se trata de un audaz abordaje fenomenológico que, pese a su condición miscelánea, se cohesiona en torno a la convicción