«El Diario de Canadá es un punto de inflexión en la vida y la obra de Whitman. El viaje a Canadá de Whitman fue de hecho suficiente para que el poeta viviera o volviera a recuperar el gusto por la vida o el placer de meramente existir. Leer el Diario de Canadá, que como pasa con cualquier Diario es un reflejo preciso de la continuidad de su escritura, se convierte en una prueba de lectura interminable que trasciende las condiciones de la escritura bajo el aura aparente de un mito o relato en la misma medida en que sucedía con el proceso de corrección interminable al que se vería sometido Hojas de hierba. La humildad del lector permitiría entonces que la democracia que aún no ha tenido lugar en la historia encontrara en la escritura de Whitman su propia vida o hábitat insuperable. De esta manera, el énfasis implícito en el papel que deberían desempeñar para Whitman los Estados Unidos como una parte de América y no una totalidad es la clave de lectura del Diario de Canadá, el único viaje que Whitman realizó durante su vida fuera de los Estados Unidos y una nueva lección para los tiempos modernos sobre lo que podía significar América para los propios estadounidenses si miraran hacia Canadá y sin necesidad de salir de América».
Ficha técnica
Editorial: Apeiron Ediciones
ISBN: 9788494425288
Idioma: Castellano
Número de páginas: 104
Tiempo de lectura:
2h 23m
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 11/11/2015
Año de edición: 2015
Plaza de edición: España
Número: 6
Alto: 2.1 cm
Ancho: 1.5 cm
Peso: 150.0 gr
Especificaciones del producto
Escrito por Walt Whitman
Nacido en Nueva York (EE. UU.) el 31 de mayo de 1819, las carencias económicas vividas por su familia dificultaron su formación educativa, aunque la temprana labor de aprendiz de imprenta que hubo de desarrollar para subsistir lo acercaría irremediablemente a la escritura. Durante su juventud compaginaría su empleo como editor y periodista con la escritura de relatos breves, hasta que en los años cincuenta despertó en él un renovado interés por la poesía y comenzó a gestar la que sería su gran obra: Hojas de hierba (1855), constantemente reeditada a lo largo de su existencia. Posteriormente, mientras se desempeñaba como enfermero voluntario durante la guerra de Secesión y luego como funcionario, publicaría —entre otros escritos— el poemario Drum-Taps (1865) o el diario Memoranda durante la guerra (1876). Su salud se vería deteriorada progresivamente a lo largo de sus últimas décadas de vida a causa de la hemiplejia, aunque fallecería finalmente por bronquitis en 1892, viéndose reconocido mucho después de su muerte como el gran poeta estadounidense del verso libre.