El libro recoge los escritos que Broyard, crítico y director del New York Times Book Review, escribió a partir del momento en que le diagnostican cáncer de próstata hasta pocos días antes de su muerte. Se trata de una lúcida reflexión, no exenta de humor y descaro, sobre el hecho de estar enfermo. Entre los textos se recoge "Lo que dijo la cistoscopia" (del que Philip Roth dijo en una carta: "...No sale a cuenta ni siquiera para escribir un relato tan espléndido como «Lo que dijo la cistoscopia», no al menos mientras Aristófanes no sea Dios".) Oliver Sacks es el autor del prólogo del libro.
Ficha técnica
Traductor: Miguel Martínez-lage
Editorial: Ediciones la Uña Rota
ISBN: 9788495291257
Idioma: Castellano
Título original:
Intoxicated by My Illness (and Other Writings on Life and Death)
Intoxicated by My Illness (and Other Writings on Life and Death)
Número de páginas: 184
Tiempo de lectura:
4h 19m
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 09/03/2013
Año de edición: 2013
Plaza de edición: Segovia
Colección:
Libros del Apuntador
Libros del Apuntador
Número: 9
Alto: 18.0 cm
Ancho: 12.0 cm
Grueso: 1.0 cm
Peso: 200.0 gr
Especificaciones del producto
Escrito por Anatole Broyard
ANATOLE BROYARD (Nueva Orléans, 1920 – Nueva York, 1990), escritor, crítico literario y profesor, fue director de The New York Times Book Review. Es autor de Kafka Was the Rage: A Greenwich Village Memoir (1993), publicado al igual que Ebrio de enfermedad después de su muerte. De joven, tras la Segunda Guerra Mundial, abrió una librería en Cornelia Street, en el Greenwich Village neoyorkino. Falto de la paciencia necesaria para sentarse a charlar con sus clientes, volvió a escribir ensayos y relatos que se publicaron en revistas literarias y en antologías. Algunos trabajos publicitarios en calidad de free-lance ayudaron a pagar las facturas. También dio clases de narrativa de ficción en la New School for Social Research, de la Universidad de Columbia, y más adelante en la Universidad de Nueva York y en la Universidad de Fairfield. Según comenta Alexandra, su mujer, en el epílogo a la presente edición, esta experiencia, este conocimiento en profundidad de la muerte, «dio contraste y resonancia al resto de su vida».