El feminismo en disputa contempla el movimiento feminista como una innovación social disruptiva que tiene lugar durante el periodo de tiempo conocido como patriarcado, el cual se considera también resultado de la innovación social disruptiva que supuso el advenimiento de la conciencia y el surgimiento de la cultura.El movimiento feminista es una innovación disruptiva porque propone un cambio nunca visto anteriormente en el planeta: la ruptura de la complementariedad de roles entre hombres y mujeres, condición sine qua non para que la libertad del ser humano sea posible.Por todo ello, el movimiento feminista se analiza como una innovación que, como tal, requiere del estudio de su legitimación, así como del desarrollo del conocimiento necesario para su correcta implementación. Y, como parte de este conocimiento, se encuentra el concepto de la nueva mujer, que obviamente no puede coincidir con el concepto de la mujer del patriarcado. Sin embargo, un nuevo concepto de mujer requiere un nuevo concepto de hombre. De esta suerte, el movimiento feminista se convierte en un asunto tanto de hombres como de mujeres, cuya implantación en todo el planeta traerá mayores cotas de libertad y de amor entre los seres humanos. Todo lo cual lleva a pensar que tal empresa podría requerir tanto tiempo como el que precisó el desarrollo del patriarcado.El feminismo en disputa analiza el pasado y el presente social en relación con el movimiento feminista y propone, además, una dirección de desarrollo de cara a su futuro. En este, que es el tercero y último de los títulos, El humanismo de género como futuro del movimiento feminista, se plantea un escenario de futuro para el feminismo. El humanismo es un concepto que se ha abandonado porque las características que lo han venido definiendo están basadas en una perspectiva estanca del ser humano, perspectiva que da lugar a los posicionamientos antihumanistas de Foucault o de LéVI-Strauss. Sin embargo, el movimiento feminista solo puede ser un asunto de hombres y mujeres, lo que constituye una estructura humanista. Por este motivo, el autor analiza en este libro lo que, a su juicio, determina el sentido de la vida, porque, si en algo debe basarse el humanismo, es en preservar este sentido.