Richard Wagner (1813-1883) fue un compositor, director de orquesta y teórico musical alemán, pilar del romanticismo. Nacido en Leipzig, mostró talento musical desde joven, formándose principalmente de manera autodidacta. Revolucionó la ópera con su concepto de Gesamtkunstwerk, uniendo música, drama, poesía y escenografía en una obra integral. Entre sus creaciones más célebres están El anillo del nibelungo, Tristán e Isolda, Los maestros cantores de Núremberg y Parsifal. Su vida estuvo marcada por altibajos: participó en la revolución de 1848, lo que lo llevó al exilio en Suiza y Baviera, donde recibió el apoyo del rey Luis II. Sus innovaciones musicales, como el uso de leitmotivs, armonías audaces y orquestaciones complejas, influyeron profundamente en la música posterior. Además, escribió ensayos teóricos, como Ópera y drama, que expusieron su visión artística. Wagner murió en Venecia en 1883, dejando un legado que transformó la ópera y sigue siendo fundamental en la cultura occidental.
Kurt Pahlen (Viena, 1907-Berna 2003), comenzó su carrera como concertista en Viena, ciudad que abandonó durante el régimen nazi para instalarse en Argentina, donde dirigió el Teatro Colón a partir de 1957. Vivió también unos años en Uruguay y regresó a Europa en la década de 1970, estableciéndose en Suiza a partir de 1982. Pahlen dedicó gran parte de su vida a la divulgación musical, sobre todo entre los más jóvenes.