Los últimos días antes de su puesta en libertad atormentan al protagonista, conocido como el Kulterer, un hombre tranquilo, respetado por guardianes y reclusos, que se ha ido adaptando, sin rebeliones y con la aceptación tácita de su condena, a la vida carcelaria. Al llegar el momento de regresar al mundo exterior, se apodera de él un desasosiego, un miedo a perder esa libertad interior paradójicamente conquistada entre las paredes del centro penitenciario, donde ha alcanzado, a través de las historias que lo despiertan en medio de la noche y que escribe y lee a sus compañeros de celda, su propia realización personal.Escrito en 1963, pero publicado posteriormente con su título definitivo en una antología en 1969, El Kulterer se convirtió en guión de una película dirigida por el cineasta checo Vojtech Jasnýen 1974. En este libro, inédito hasta ahora en español, se proponen las dos versiones, el relato y el guión cinematográfico: una pequeña joya en la producción del escritor austriaco, con la que -como dice en el prólogo el académico Miguel Sáenz, traductor de la casi totalidad de las obras del novelista y dramaturgo al castellano- «los aficionados a la prosa de Bernhard se verán gratamente recompensados
Ficha técnica
Traductor: Miguel Sáenz Sagaseta de Ilúrdoz
Editorial: Editorial Funambulista S.L.
ISBN: 9788494911514
Idioma: Castellano
Número de páginas: 128
Tiempo de lectura:
2h 58m
Fecha de lanzamiento: 01/01/2019
Año de edición: 2020
Plaza de edición: España
Colección:
Literadura
Literadura
Alto: 14.0 cm
Ancho: 18.0 cm
Grueso: 1.0 cm
Especificaciones del producto
Escrito por Thomas Bernhard
Thomas Bernhard es uno de los escritores austriacos más importantes de todos los tiempos. Nació en Heerlen (Países Bajos), el 9 de febrero de 1931. Toda su obra, cargada de ácida ironía, se caracteriza por su manifiesto pesimismo sobre el género humano, y su obsesión por la muerte y la autodestrucción. Se mostró muy crítico con la sociedad contemporánea, sobre todo en las obras autobiográficas que publicó a partir de 1975, a la que identifica con una época sin referencias en la que ya no se puede creer en nada. Tal crítica la centró sobre todo en su país, Austria, con el que mantuvo durante toda su vida una especial relación de amor-odio que se extendió hasta más allá de su muerte. Al fallecer, el 12 de febrero de 1989, en Gmunden (Austria) dejó expresa su última y sorprendente voluntad: prohibió durante la vigencia de sus derechos de autor (setenta años) toda representación, publicación o impresión de su obra en Austria. Sus restos reposan en Viena en una tumba sin nombre, también por deseo expreso. Entre los premios recibidos a lo largo de su carrera, cabe destacar el Nacional de Literatura austriaco, en 1967.