Escrita en el s. xiv por el conocido como Arcipreste de Hita, esta obra es, por su originalidad, la más sorprendente y representativa de la literatura medieval española. Bajo el esquema de una ficticia autobiografía amorosa, el autor retrata una época tolerante y plural que revela el conflicto latente entre las diferentes culturas que convivían entonces en la península ibérica. Su extensión, la variedad de los géneros que Juan Ruiz entrelaza y la maestría con la que unifica la sátira, el tono religioso o el profano, convierten esta obra en una extraordinaria mezcla de tradiciones literarias, de lenguajes y de historias producto de la imaginación y recopilación de su autor.
Ficha técnica
Editorial: Castalia Ediciones
ISBN: 9788497406819
Idioma: Castellano
Número de páginas: 592
Tiempo de lectura:
14h 11m
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 05/05/2016
Año de edición: 2016
Plaza de edición: Es
Colección:
CLASICOS CASTALIA. C/C.
CLASICOS CASTALIA. C/C.
Número: 161
Alto: 19.0 cm
Ancho: 12.5 cm
Peso: 450.0 gr
Especificaciones del producto
Escrito por Juan Ruiz Arcipreste de Hita
Se conocen muy pocos datos de la vida de Juan Ruiz, Arcipreste de Hita. Debió transcurrir entre el año 1284 y el 1350, es decir, desde la muerte de Alfonso X el Sabio hasta la de Alfonso XI, cuyo reinado coincidiría con la madurez del escritor. Basándose en documentos del Vaticano, del Colegio de España en Bolonia y otros archivos eclesiásticos, algunos eruditos han construido una biografía de Juan Ruiz que resulta muy sugerente, aunque hay que decir que la mayoría de los hechos no están demostrados. Según Emilio Sáez y José Trenchs, Juan Ruiz de Cisneros, nacido en 1295 ó 1296, fue hijo ilegítimo de un noble de Palencia que, junto con su mujer, había caído prisionero de los moros. El mismo Juan Ruiz nacería en el territorio de al-Ándalus, y más concretamente en Alcalá la Real, en la actual provincia de Jaén, a 50 kilómetros de la ciudad de Granada. Siendo todavía niño, fue liberado e inició una carrera eclesiástica auspiciada por su tío paterno, el obispo de Sigüenza. Estudió en Montpellier y viajó probablemente a la corte papal de Aviñón. Tradicionalmente se ha venido hablando incluso de sus desavenencias con el obispo de Toledo, Gil de Albornoz, que provocaron su estancia en prisión.