En este profundo ensayo, Claudia Paganini desarrolla una tesis filosófica muy controvertida: por primera vez el ser humano, en vez de limitarse a imaginar un dios, lo ha creado. La inteligencia artificial está asumiendo cada vez más funciones que antes estaban reservadas exclusivamente a la religión, entre ellas, dar sentido y orientación a la vida y proporcionar respuestas disponibles en cualquier momento. Ya no rezamos. Ahora clicamos.Con agudeza analítica y visión teológica, Paganini examina las consecuencias espirituales de este desarrollo y muestra que, en los albores del tercer milenio, la inteligencia artificial podría reemplazar ya no solo a los humanos, sino incluso al mismísimo Dios. Una reflexión provocativa en la intersección de la religión y la tecnica.