Un profesor entra y sale cada día de una prisión, pero nunca deja del todo ese mundo atrás. En esta breve novela compuesta por fragmentos, Philippe Claudel relata su experiencia dando clase a personas reclusas y conviviendo con funcionarios y presos, observando la vida cotidiana dentro del sistema penitenciario.
A través de escenas concisas y reflexiones íntimas, el autor explora la frontera entre libertad y encierro, entre estar dentro y estar fuera, y da voz a hombres y mujeres marcados por distintas formas de exclusión. Sin juicios ni sentimentalismo, con una mirada humana y a menudo irónica, Claudel construye un testimonio literario sobre la cárcel, la dignidad y la condición humana. Un texto breve, lúcido y perturbador que confirma a Philippe Claudel como una de las voces más sólidas de la narrativa francesa contemporánea.