Desiderio Erasmo, más conocido como Erasmo de Rotterdam (1467-1536), uno de los personajes más influyentes en la Europa de su época, escribió Elogio de la locura en un contexto social y cultural convulsionado por la lucha entre la tradición medieval y las nuevas premisas que apuntaba el humanismo. A lo largo de esta obra que Erasmo dedica a su amigo Tomás Moro, parece querer convencer al mundo de que la Insensatez, la Estulticia o la Locura son el origen de todas las bondades, diversiones y deleites que el ser humano disfruta. Acompañadas de la ebriedad, la adulación, la pereza, la ignorancia..., reclama sus méritos con desfachatez y gracia, en un discurso impregnado de ironía. Pero ¿qué pretende Erasmo con este "elogio"? ¿Qué esconde? ¿En qué consiste este juego de ingenio? ¿Es todo una burla? En Elogio de la locura Erasmo crea un espejismo seductor y contundente que, impregnado del humanismo cristiano que preconizaba, le sirve de excusa para describir la necedad del mundo y arremeter a dentelladas contra todo lo humano y lo divino. Erasmo supo expresar con gran talento literario y con amplísimo saber los cansancios, las esperanzas, las dudas, las ambigüedades de una época turbada e incierta, pero son tantos los juicios contradictorios que expone en su obra, tan diversas las actitudes que despertó entre los hombres más insignes de su tiempo, que sus contemporáneos no llegaron a concluir nunca una síntesis final de su pensamiento.
Ficha técnica
Editorial: Austral
ISBN: 9788467026870
Idioma: Castellano
Número de páginas: 216
Tiempo de lectura:
5h 5m
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 01/05/1999
Año de edición: 1999
Plaza de edición: Barcelona
Colección:
Clásica
Clásica
Serie/Saga: Humanidades
Alto: 19.0 cm
Ancho: 12.5 cm
Grueso: 4.0 cm
Peso: 232.0 gr
Especificaciones del producto
Escrito por Erasmo de Rotterdam
Erasmo de Rotterdam (1469-1536) es el máximo exponente del Renacimiento europeo. Reconocido como pedagogo, orador y maestro de los humanistas cristianos, sus ideas son tenidas en cuenta en toda Europa. Ante la grave situación en que se encuentran la institución eclesiástica y el clero, siente la necesidad de reformar la Iglesia y apuesta por el regreso al cristianismo primitivo y a la lectura de las Sagradas Escrituras. Su ideario humanista propone la recuperación de los valores permanentes de la cultura grecolatina, la denuencia de la guerra y un apasionado compromiso con los principios del pacifismo. El amor es el eje de la doctrina erasmiana. Su mensaje propone un cristianismo esencial para exhortar a los cristianos no a creer menos, sino a creer mejor, a ser conscientes de lo que exige su fe, y en particular la caridad. Destacan las siguientes obras: Enchiridion Militis Christiani (1503), Encomion Morias-Encomion Stultitiae (1511), Querella Pacis (1516), Institutio Principis Christiani (1516), Consultatio de bello Turcis inferendo (1530), Institutio Christiani Matrimonii (1526) y La viuda cristiana (1529).