Los ensayos de Alejo Carpentier que integran esta selección recorren un arco de treinta años; en ellos se recuperan reflexiones que van desde 1948, un momento de afirmación en el oficio, hasta la conferencia dictada en la Universidad de Yale en 1979, el tiempo de la gloria pero también el de la cercana muerte en París en 1980. Despliegan la madurez de quien en 1922, a los 18 años, se había iniciado como cronista cultural en las revistas y los diarios más populares de la Habana. Los recorren su pasión por la música, la pintura, la literatura y la cultura universal y una vocación americanista nunca desmentida aunque pueda ser objeto de detalle.
Ficha técnica
Editorial: Corregidor
ISBN: 9789500514248
Idioma: Castellano
Número de páginas: 302
Tiempo de lectura:
7h 10m
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 07/01/2004
Año de edición: 2003
Plaza de edición: Buenos Aires
Alto: 21.0 cm
Ancho: 13.0 cm
Especificaciones del producto
Escrito por Alejo Carpentier
A la par que afamado novelista y uno de los más conspicuos artífices de la renovación de las letras latinoamericanas, Alejo Carpentier (1904-1980) dedicó buena parte de su actividad literaria al ejercicio del periodismo, a la crítica musical y a los estudios de musicología, siendo testigo privilegiado de cuanto se cocía en las vanguardias artísticas durante su periplo europeo y firmando, a su vez, varias monografías y artículos sobre música cubana. Carpentier concluyó la redacción de esta obra en Caracas, donde se estableció en 1945, y este libro vio la luz, por fin, al año siguiente, en México. Esta obra singular y pionera tiene la virtud de esbozar un nutrido retablo de la prodigiosa diversidad sonora que atesoraba el archipiélago antillano. Es el fruto de la minuciosa investigación de un autor apasionado, necesariamente tendencioso y que no quiso, ni pudo, sustraerse a sus militantes querencias y, tal vez tampoco, reprimir sus no menos imperdonables omisiones… Con todo, por su lectura amena y su encomiable erudición, La música en Cuba será un libro apreciado por todos los lectores que comparten nuestro insaciable interés por la historia de la música afroamericana y de todos los afluentes que en ella convergen. El atributo más destacable de este emprendimiento acaso fuera el hecho de que, por vez primera, era posible consultar una fuente donde no solo se pasara revista a la producción artística de los creadores de mayor relevancia de la isla, sino en el que se ofreciera una perspectiva histórica de las sucesivas aportaciones que fueron jalonándose a lo largo de más de cuatro siglos, a tenor de lo ofrecido hasta entonces por otras fuentes parciales e inexactas, que no compartían el ambicioso tratamiento de la tarea acometida por Carpentier.