Eria es un poemario fruto de la reflexión sobre los descubrimientos casuales que procura vivir. Está, a la vez, plagado de lecturas y referencias literarias porque ninguna creación se produce en el vacío, a pesar de que la escritura se asemeje precisamente a lanzarse en caída libre hacia lo desconocido. Sin embargo, lejos de caer en el solipsismo, el autor busca utilizar en la obra un lenguaje sencillo y claro, rítmico, aunque sin caer en la rigidez de la métrica y la rima regulares.La temática de los poemas responde a las preguntas que figuran en la naturaleza del ser humano: el paso del tiempo, la memoria y la nostalgia, la belleza de lo cotidiano o la conexión entre distintos seres humanos. Por encima de todo, procura ser un poemario honesto, en el que su lectura procure algún placer en los lectores que encuentre.