Estamos ante una novela de aventuras sin trampa ni cartón; como dice el autor: «uno de esos folletines de peripecias que inventó Homero con la Odisea y que luego tanto han abundado». Pero la diferencia es que son aventuras hilarantes, sorprendentes, originalísimas y tremendamente divertidas, como sólo Jardiel las sabía escribir. A partir del más estúpido de los equívocos se produce una serie de hilarantes episodios en los que intervienen —entre otros muchos alocados personajes— piratas italianos, conspiradores internacionales, vampiresas de alto nivel, toda una asociación de asesinos sin trabajo, un oso que habla, un siniestro doctor, un erotomaníaco marqués, un protagonista guapo e ingenuo y una vedete despampanante, que recorren multitud de lugares en diversos continentes, unos con el propósito decidido de matar a sus víctimas y otros determinados a que no les encuentren, aunque para ello tengan que llegar hasta los hielos de Siberia. Esta novela, titulada originalmente Un asesinato baratísimo, fue un superventas en el momento de su aparición, allá por el año 1929, y lo ha seguido siendo siempre que las circunstancias se lo han permitido, pues estuvo prohibida y luego censurada en parte durante la dictadura franquista. La edición que presentamos es la versión definitiva e íntegra, con los dibujos originales del autor y esperamos que el lector disfrute con esta pieza de humor inteligente tanto como nosotros hemos disfrutado editándola.
Ficha técnica
Editorial: Verbum
ISBN: 9788413373799
Idioma: Castellano
Número de páginas: 434
Tiempo de lectura:
10h 22m
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 29/10/2020
Año de edición: 2020
Plaza de edición: Es
Número: 1
Alto: 19.5 cm
Ancho: 14.0 cm
Peso: 490.0 gr
Especificaciones del producto
Escrito por Enrique Jardiel Poncela
Jardiel Poncela Quizás tú tengas la suerte de no saber absolutamente nada sobre Jardiel Poncela y de que este libro haya llegado a tus manos por alguna casualidad extraña de la vida. Sabemos que es una suerte, nosotros aún recordamos aquel día en que leímos por primera vez a Jardiel y aquellas ganas de ir a buscar en alguna librería de segunda mano otro libro suyo, volver a casa, leerlo a toda velocidad y sin saber por qué, ver al día siguiente una película de Chaplin, leer las cartas de Groucho Marx, un cuento de Woody Allen, fabricar instrumentos al estilo de Les Luthiers o imitar sin parar las voces de Faemino y Cansado.