Escrita en la década de 1920, Flor de Leyendas es la única obra en prosa de Alejandro Casona, ideada y narrada como «un libro de lectura para niños». En un cierto recorrido por los principales mitos de la literatura universal, Casona se comporta como el maestro que siempre fue y ofrece a los niños breves y deliciosas narraciones llenas de historias de amor, aventuras y heroísmo; unas historias, verdaderas joyas literarias, que enseñan deleitando
Ficha técnica
Editorial: Castalia Ediciones
ISBN: 9788497406994
Idioma: Castellano
Número de páginas: 108
Tiempo de lectura:
2h 29m
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 30/10/2015
Año de edición: 2015
Plaza de edición: Barcelona
Colección:
Castalia Fuente
Castalia Fuente
Número: 13
Alto: 21.5 cm
Ancho: 14.5 cm
Peso: 160.0 gr
Especificaciones del producto
Escrito por Alejandro Casona
Alejandro Casona (Besullo, Cangas del Narcea, Asturias,1903 - Madrid,1965) fue un dramaturgo y maestro español de la Generación del 27. En 1932 consiguió el Premio Nacional de Literatura por Flor de leyendas, una colección de lecturas para jóvenes, ilustrada por Rivero Gil. En 1933 se le concede el premio Lope de Vega del Ayuntamiento de Madrid, gracias a lo cual consiguió poner en escena por fin una de sus principales creaciones: La sirena varada, pieza antinaturalista, definidora ya de su estilo poético a la par que misterioso (“misterioso a la asturiana”, como escribió Max Aub al hablar de él), y estrenada en 1934 en el Teatro Español. La Guerra Civil le empujó al exilio en 1937 y se estableció defiitivamente en 1939 en buenos Aires, Argentina. Del periodo de exilio son las obras: Prohibido suicidarse en primavera, La dama del alba, La barca sin pescador, Los árboles mueren de pie, La tercera palabra o La casa de los siete balcones. Regresó a España en 1962, donde estrenó con éxito de público y gran alboroto crítico lo mejor de su producción. Discutido por unos y consagrado por otros, Casona puso en escena su última obra, un retrato de Francisco de Quevedo, titulada El caballero de las espuelas de oro en 1964, con una excelente interpretación de José María Rodero.