La revolución rusa, que tiene sus comienzos en enero de 1905, sorprende a Rosa Luxemburgo en Alemania. Durante todo este año Rosa Luxemburgo se dedica a hacer comprender a los socialistas alemanes el significado de aquellos acontecimientos revolucionarios. En diciembre de 1905 decide partir para Varsovia para participar directamente, junto a sus camaradas de la socialdemocracia polaca, en los acontecimientos revolucionarios que conmovían el Imperio zarista. Fruto de esta experiencia es su libro Huelga de masas, partido y sindicatos, en el que elabora su doctrina de la huelga de masas.Para Rosa Luxemburgo la huelga de masas, , experimentada en una escala gigantesca, en esta primera revolución rusa, tenía el mérito indiscutible de llenar el vacío teórico que el fracaso de la Comuna de París y la crítica de Engels al insurreccionalismo (en su introducción al libro de Marx Las luchas de clases en Francia) habían creado en la concepción revolucionaria. Para ella la huelga de masas no es una simple «táctica» que debe ser utilizada por el proletariado para defender sus conquistas, sino, por el contrario, un elemento central de la «estrategia revolucionaria». Frente a la negación kautskiana de la insurrección y frente al blanquismo preconizado por los teóricos de la revolución de minorías, Rosa Luxemburgo preconiza lo que ella denomina una «estrategia de derrocamiento», basada en la práctica sistemática de la huelga de masas.
Ficha técnica
Traductor: José Arico, Nora Rosenfeld
Editorial: Siglo Xxi
ISBN: 9788432301452
Número de páginas: 112
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 01/01/1974
Plaza de edición: Madrid
Alto: 18.0 cm
Ancho: 10.5 cm
Peso: 90.0 gr
Especificaciones del producto
Escrito por Rosa Luxemburgo
Rosa Luxemburgo (Zamość, 1871-Berlín, 1919), revolucionaria, marxista y luchadora incansable en pro de la justicia social y de los derechos humanos. Su sólida e impresionante formación la hizo destacar desde los inicios de su trayectoria política. Muy joven, se afilió al Partido del Proletariado polaco (posteriormente, el Partido Social Demócrata del Reino de Polonia) del que sería una líder teórica toda su vida. También fue miembro del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD). Oradora incansable y escritora prolífica, colaboró en prensa y dio clases en la Escuela Central del Partido. Su posicionamiento ante el internacionalismo, la socialdemocracia, el reformismo o la autodeterminación de los pueblos le granjearon alabanzas y reconocimientos, aunque también muchos enfrentamientos con sus propios compañeros de partido. Pacifista convencida, su desacuerdo con el apoyo del SPD a la entrada de Alemania en la I Guerra Mundial la llevó a fundar la Liga Espartaquista. En 1919, durante el Levantamiento Espartaquista sería arrestada, torturada y asesinada por las Freikorps. Con su asesinato, en palabras de Deutscher, «la Alemania de los Hohenzollern celebraría su último triunfo y la Alemania nazi, el primero». Es autora, entre otras, de las obras: El desarrollo industrial en Polonia (1898), Huelga de masas, partidos y sindicatos (1906), La cuestión nacional y la autonomía (1909) o La acumulación de capital. Una contribución a la explicación económica del imperialismo (1913). ¿Reforma... o revolución? (1899) es su primera gran obra política.