La calma de los días rotos presenta una autobiografía estructurada en capítulos cronológicos que recorren la vida del autor desde su infancia hasta su etapa adulta como migrante. En sus páginas, comparte detalles muy específicos de su historia personal, procurando en cada capítulo dejar un mensaje válido para cualquier lector, se sienta o no identificado. El estilo es sencillo pero directo, y busca reflejar con precisión distintos niveles de la experiencia cotidiana: la vida en barrios populares de Venezuela, el trabajo informal, la práctica del karate, la migración y la adaptación a diferentes países y situaciones. La obra está escrita con la intención de descubrir y mostrar el trasfondo de cada vivencia desde la resiliencia, evitando en todo momento la victimización. Es un libro ameno para leer y dejarse atrapar por las experiencias de alguien que se atrevió a contar su historia. Como bien afirma el propio autor: ?cada persona es un libro?, y este es el suyo.